«Nos están reprogramando»: El grito de los maestros colombianos contra el capitalismo y por una educación con alma
En una entrevista para el programa Gestión Solidaria, Néstor González, director ejecutivo de la Federación Nacional de Cooperativas del Sector Magisterio de Colombia (Fensecoop), lanzó una dura crítica al modelo económico imperante y reivindicó la figura del docente como el último bastión para la humanización de la sociedad.
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados y las métricas educativas se reducen a fríos números, existe una voz que clama por volver a lo esencial: el maestro. No el profesor que dicta una cátedra, sino el «maestro que forma con el ejemplo».
Así lo expresó Néstor González, director ejecutivo de Fensecoop, quien en conversación con el programa Gestión Solidaria desnudó las heridas del sector educativo y planteó la fórmula para sanarlas: la solidaridad como eje central.
La lucha contra el modelo «inhumano»
González se refirió al contexto actual. Para el líder magisterial, los docentes no solo batallan por salarios dignos o por una pensión justa; la pelea es existencial contra un sistema que, según él, prioriza la economía sobre la vida.
«Estos modelos capitalistas, estos modelos inhumanos, estos modelos que les interesa más un dólar que una era o una huerta», sentenció González, al tiempo que criticó a las naciones que prefieren «los bancos llenos de dineros que la tierra llena de aves, de aguas».
En contraposición a esa visión, el directivo destacó el poder de la organización cooperativa. «Somos una entidad que agrupa 470.000 personas que cree en otro mundo posible» , afirmó, haciendo referencia a la masa asociativa que representa, la cual, a través de 60 agencias en diez departamentos, ha logrado beneficiar a más de 34.000 familias con vivienda de interés social y generar una extensa producción editorial.
«Ser maestro» vs. «Ser profesor»
Uno de los puntos giró en torno a la etiqueta. ¿Es lo mismo ser profesor que ser maestro? Para Néstor González, la diferencia es abismal.
«La verdadera esencia del docente se fundamenta en ser maestro. Por eso todos preferimos que nos digan maestros» , explicó. Mientras el profesor puede limitarse a transmitir un texto, el maestro —dice— «es el que forma con el sentir de su corazón».
Esta declaración surge como respuesta a los sectores que pretenden limitar la labor docente a la simple repetición de contenidos. «Hay quienes quieren que los profesores solo reciten un texto» , alertó el entrevistador, a lo que González respondió que el pensamiento del maestro «va más allá del aula» y «transborda hacia la sociedad».
La crisis de natalidad y la «reprogramación» social En un giro inesperado, la conversación abordó la caída en las tasas de natalidad. Lejos de verlo como un simple fenómeno demográfico, González lo interpretó como una victoria del sistema capitalista sobre la psique humana.
«Nos están reprogramando. Tenemos que evitar que nos reprogramen» , advirtió. El directivo explicó que frases como «mi hijo no va a sufrir lo que yo sufrí» han generado «clips mentales» que limitan la procreación. «Eso es una estupidez enorme que hemos cometido los padres de familia, generando personas sin sentido de la vida», reflexionó, lamentando que muchos jóvenes prefieran tener mascotas antes que hijos.
La solución, según el directivo, no está en políticas de estado frías, sino en recuperar la «humanización de la humanidad», un proceso que solo es posible a través de la solidaridad,
principio fundamental del cooperativismo.
Un llamado a la «generación que no le tiene miedo a nada». A pesar de la crudeza del diagnóstico, González se mostró optimista. Puso su esperanza en las nuevas generaciones (los
nacidos en los 90, 2000 y 2010), a quienes describió como «la generación que no le tiene miedo a nada».
«Ellos manejan la tecnología como nosotros manejamos el azadón», afirmó. «Manejan el pensamiento libre. Para tener libertad, no se pueden tener miedos». El directivo puso como
ejemplo a los jóvenes que lideran las luchas ambientales y aseguró que si se logra canalizar esa rebeldía hacia los valores de respeto y solidaridad, Colombia tendrá una sociedad «espectacular» para el 2035 o 2040.
Proteger al maestro para salvar la especie
Para cerrar, el periodista preguntó cómo proteger a los docentes, un gremio cada vez más afectado por el estrés y las dificultades mentales. La respuesta de González fue contundente: hay que enseñarles a luchar por sí mismos, apropiándose de su esencia como «maestros» , pero también es urgente que el Estado los respalde.
González hizo un llamado al «gobierno progresista» para que reglamente la Ley General de Educación e incluya la «cátedra de la solidaridad» desde el ABC hasta la universidad.
«Colombia es el país que humanísticamente más ha avanzado en el mundo», aseguró, destacando el enfoque del presidente actual en la defensa de la «Madre Tierra» y el ser humano.
«Si somos capaces de enfrentarnos a esos monstruos inmensos, si somos capaces de romper ese pensamiento, vamos bien» , concluyó el directivo, dejando en el aire una invitación a no dejarse vencer por el miedo ni por el consumo.
La cita es con el folclor en octubre y con los deportes el próximo año. Porque, como bien lo sabe este gremio, no solo de tablero vive el maestro.










