El aula frente al «sálvese quien pueda»: la urgencia de humanizar la escuela a través de la cooperación
Henry Sarabia Angarita, presidente de la Junta Directiva de la Fundación Cootradecun, insiste en que la defensa de lo colectivo sigue siendo la respuesta más contundente frente a un siglo XXI marcado por el individualismo.
En un contexto global donde el neoliberalismo parece haberse consolidado no solo como un modelo económico, sino como un estilo de vida basado en el «sálvese quien pueda» , el sector de la economía social y solidaria en Colombia levanta la mano. Esta vez, el epicentro del debate será el Segundo Congreso Internacional en Prácticas de Cooperación, un evento
clave para el ámbito académico y social del país que busca replantear el rumbo de la educación desde la primera infancia.
De la pantalla a la convivencia: el verdadero papel de la escuela
Hoy en día, existe la peligrosa ilusión de que una pantalla puede reemplazar la labor formadora del entorno escolar. Para muchos padres, conectar a un hijo a una plataforma digital se ha convertido en una salida rápida y aspiracional. Sin embargo, el profesor Henry Sarabia Angarita advierte que el aula de clase no es un simple centro de acopio de información.
«Los contenidos hoy están a un clic. ¿Para qué le va a prestar atención un niño al profesor si encuentra los datos fácilmente en las redes? El verdadero papel de la escuela hoy debe ser aprender a convivir, a construir conocimiento juntos y a resolver problemas en comunidad» , afirma Sarabia.
El debate actual no debe centrarse en seguir llenando a los estudiantes de datos para que luego hagan «copiar y pegar». El reto, que se discutirá en el Congreso junto a expertos como el consultor pedagógico Julián de Subiría, es definir a qué deben ir hoy los niños, niñas y adolescentes a la escuela si la información ya está descentralizada.
La epidemia de la «generación ansiosa»
Citando el impactante análisis del libro La generación ansiosa de Jonathan Haidt, Sarabia señala que la hiperconectividad y el uso desmedido de redes sociales están causando una verdadera epidemia de enfermedades mentales y depresión entre los jóvenes.
Las pantallas muestran un mundo ficticio de riquezas y lujos exóticos que contrasta dolorosamente con las realidades cotidianas, disparando los índices de insatisfacción y, en casos extremos, de suicidio a nivel mundial.
Frente a esto, el enfoque de la Fundación Cootradecun propone el aprendizaje cooperativo crítico desde el preescolar. No se trata de satanizar la tecnología, sino de abordarla con ética y criterio. Sarabia evoca las reflexiones del Papa en su encíclica Magnifica Humanitas, donde se advierte sobre los peligros de la Inteligencia Artificial y la falta de transparencia en los
algoritmos:
Entender la máquina: Que los niños comprendan desde la primera infancia que interactúan con un procesador programado por humanos, cuyas intenciones e informaciones pueden ser dañinas o sesgadas.
El filtro de la comunidad: Cuando los estudiantes leen algo en una pantalla y lo debaten en el aula con sus pares, desarrollan la capacidad de cuestionar si lo que difunden las redes y los medios es verdad.
Desarmar el «chip neoliberal» a través de proyectos
Para Sarabia, el modelo neoliberal fragmentó con éxito el conocimiento en la escuela, aislando las asignaturas (matemáticas por un lado, sociales por el otro) y encerrando a los docentes en «cubículos» independientes. La alternativa histórica y pedagógica —que ya planteaban teóricos como Piaget, Vygotsky o el propio Agustín Nieto Caballero en Colombia— es el trabajo por proyectos pedagógicos productivos.
Al articular las distintas materias en torno a un problema común, se fomenta que maestros, estudiantes y padres de familia interactúen. Esta metodología colaborativa, además de integrar el conocimiento de forma universal, ha demostrado ser la herramienta más eficaz para disminuir los niveles de agresividad infantil y mejorar la convivencia escolar.
El cooperativismo escolar: una raíz histórica para el futuro El líder gremial recuerda que el cooperativismo escolar no es una idea nueva, sino una necesidad que surge en las crisis. Tras la Primera Guerra Mundial, Francia reconstruyó sus escuelas destruidas llevando el cooperativismo a las aulas, inspirándose en gran medida en las prácticas comunitarias de los pueblos indígenas (como la minga). Esas raíces pedagógicas llegaron a Colombia a través de reformas lideradas por figuras como Rafael Uribe Uribe y Alfonso López Pumarejo, respaldadas también por la doctrina social de la Iglesia.
Hoy, en un país que lamentablemente se ubica como el tercero más desigual del mundo, Sarabia considera urgente que el sector solidario recupere su liderazgo humanista y traslade sus principios (la solidaridad, la equidad, el cuidado del medio ambiente) directamente al sistema educativo formal.
Ni satanizar, ni sacralizar la tecnología
Finalmente, el presidente de la Junta Directiva de la Fundación Cootradecun hace un llamado de atención a la propia dirigencia cooperativa, advirtiendo sobre el riesgo de priorizar la digitalización por encima del humanismo social.
«Hay que meterle tecnología a las organizaciones, por supuesto, pero buscando un equilibrio. Como decía mi abuelita: ‘Ni tan cerca que queme al santo, ni tan lejos que no lo alumbre’. Si en el cooperativismo desplazamos el contacto humano con el asociado y lo ponemos a interactuar únicamente con un chatbot, estamos destruyendo la filosofía solidaria. El ser humano debe seguir siendo el centro de la economía».
cEl II Congreso: Una agenda internacional El Segundo Congreso Internacional en Prácticas de Cooperación contará con invitados de alto nivel para profundizar en estos ejes:
Dr. José Ramón Ferreiro (Cuba/EE.UU.): Quien abordará «El ABC del cooperativismo en la escuela».
Dr. Julián de Subiría (Colombia): Invitado central para debatir el rol y la pertinencia de la escuela en pleno siglo XXI.
Este espacio promete ser un escenario fundamental para trazar una hoja de ruta que rescate a las nuevas generaciones del aislamiento digital, demostrando que la cooperación sigue siendo la herramienta más potente para proteger nuestra «casa común».
¿Qué estrategias considera prioritarias para que el modelo del aprendizaje cooperativo logre implementarse de forma masiva en las instituciones educativas del país?










