Open Finance para cooperativas de ahorro y crédito: ¿oportunidad histórica o amenaza silenciosa?
En agosto de 2026 entra en vigencia plena el estándar de Open Finance en Colombia. Y sin embargo, la conversación en la industria financiera sigue girando
casi exclusivamente en torno a APIs, sandboxes, cumplimiento regulatorio y requerimientos técnicos. Esa es, en mi opinión, la peor manera de entrar a esta
transición. Porque Open Finance no es un asunto de tecnología. Es un cambio estructural en cómo funciona el sistema financiero, y para las cooperativas de
ahorro y crédito puede ser la oportunidad más grande de los últimos años o una amenaza silenciosa que van a sentir cuando ya sea tarde.
Por: David Orlando Peña
CEO & Co Founder de Rocket St
El cambio de fondo
Lo primero que conviene desmontar es una confusión común: Open Finance no es “algo de los bancos”. Lo que cambia con Open Finance es la propiedad del dato. Hasta hoy, mucha de la información financiera de un asociado/usuario vivía dentro de la entidad financiera que más usa en su día a día. Con Open Finance, esos datos pertenecen al usuario. Y cualquier entidad, con su consentimiento, puede acceder a esa data: ingresos reales, egresos, obligaciones en otras entidades, productos activos, etc.
Esto nivela la cancha. Por primera vez, una cooperativa con treinta mil asociados puede acceder a los mismos datos que siempre tuvieron los grandes jugadores. Y eso cambia todo: porque abre un mundo de posibilidades para entregar valor y soluciones al asociado.
La oportunidad
Open Finance habilita un universo de casos de uso que apenas estamos empezando a explorar, tanto para entregarle más valor al asociado como para fomentar la colocación de crédito. Detección temprana de necesidades financieras, educación personalizada, alertas de sobreendeudamiento, recomendación de
productos, prevención de fraude, cross-sell contextual, renegociación proactiva de tasas. La lista termina, crece a medida que las cooperativas entienden mejor a sus asociados con los datos que ahora pueden consultar con su consentimiento. Para efectos prácticos, vale la pena aterrizar tres de esos casos que hoy son inmediatamente accionables.
El primero, scoring alternativo. Con el consentimiento del asociado, una cooperativa accede a su comportamiento financiero real y construye su propio modelo de riesgo. Aprueba créditos que hoy rechaza por falta de historial formal, reduce mora y, sobre todo, incluye al 85% de asociados que históricamente quedaba por fuera del crédito formal. Aquí ocurre algo importante: la reciente circular de Supersolidaria, que habilita el scoring alternativo para crédito productivo y
asociativo, entrega simultáneamente el permiso regulatorio y la herramienta técnica. Eso no había pasado nunca.
El segundo, onboarding automático. Los formularios largos, los certificados laborales y los soportes físicos son una de las principales causas de abandono en la vinculación. Con Open Finance, un asociado puede compartir sus datos y quedar vinculado en minutos. Menos fricción, más escala, mejor experiencia.
El tercero, portabilidad de cartera. Con el consentimiento del asociado, la cooperativa puede ver cuánto le cobra otro banco y ofrecerle una mejor tasa. Crecimiento de cartera sin salir a buscar clientes nuevos.
Estos tres son un punto de partida, no un techo. Cada cooperativa, conociendo a su base asociativa, va a encontrar casos de uso propios que hoy ni siquiera están sobre la mesa.
La amenaza
Open Finance, por diseño, vuelve al asociado más móvil. Puede compartir sus datos con cualquier entidad y recibir ofertas personalizadas en segundos. Eso significa que las cooperativas que no se preparen van a ver a sus mejores asociados migrar hacia quien les ofrezca mejores condiciones.
Y aquí aparece la tensión real del sector solidario: la ventaja histórica de las cooperativas nunca fue la tecnología, fue el vínculo. Conocer al asociado, su contexto, su familia. Ese vínculo, ahora respaldado con datos Open Finance, es algo que los bancos no pueden replicar. Pero si la cooperativa decide esperar, si trata esto como un trámite de cumplimiento y no como palanca estratégica, ese vínculo por sí solo no va a sostener la retención. Los datos van a pesar más.
La reflexión
El riesgo real no es ser disrumpido desde afuera. Es quedarse esperando. Las cooperativas que definan su estrategia de Open Finance este año van a ver resultados el próximo. Las que reaccionen en 2027 van a reaccionar tarde y van a reaccionar mal.
No es una decisión técnica. Es una decisión de liderazgo. Y la pregunta que cada gerente de cooperativa debería estar haciéndose hoy no es ¿Cómo cumplo con Open Finance?, sino ¿cómo convierto Open Finance en una palanca de crecimiento real?. Esa diferencia entre cumplimiento y estrategia, va a definir qué cooperativas lideran el sector solidario en los próximos cinco años, y cuáles simplemente sobreviven.









