La solidaridad y el cooperativismo: la revolución de la sensibilidad humana
Acciones solidarias y cooperativas se evidenciaron en el Bazar de la Confianza, una celebración que convocó el domingo 12 de julio a más de 22 mil personas en el Jardín Botánico para visibilizar y dinamizar económicamente a 240 organizaciones sociales y solidarias de 30 municipios.
Por: Laura López Alzate
Comunicaciones Confecoop Antioquia

La transformación digital, la presión por cumplir indicadores productividad y, con ello, menor tiempo para compartir y caer en el ciclo vicioso del consumo inconsciente son algunos de los factores que han llevado al ser humano a sentirse menos y sentir menos la piel del otro. La solidaridad y el cooperativismo son conceptos cada vez más revolucionarios por el reto de mantener sensible y despierta a la vida a los seres humanos.
Evidenciar una participación de 22 mil personas en el Jardín Botánico el domingo 12 de julio en el Bazar de la Confianza es un resultado de esperanza y alegría. Un total de 240 organizaciones de la economía social y solidaria se visibilizaron y tuvieron un dinamismo económico con la comercialización de sus productos y servicios en el evento.
Para Rosa Yelena Granja, directora ejecutiva de Confecoop Antioquia “esta es una fiesta que nos sigue convocando a la unión, a juntarnos para seguir haciendo realidad el sueño de miles”. Esta organización contó con un stand pedagógico para explicarle a los visitantes en qué consiste el modelo cooperativo y sus principios.
Conexión directa entre consumidores y agricultores
Una de las novedades del Bazar fue la iniciativa: Red de Comunidades que Sustentan la Agricultura (CSA) un sistema de suscripción para recibir en la casa alimentos agroecológicos locales.

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De acuerdo con Isabel Cadavid Ochoa, cofundadora de la Red, el sistema consiste en que las personas se vinculan a una finca y pagan una suscripción mensual para recibir mercados periódicos de alimentos locales. Las entregas pueden ser semanales o quincenales según la finca y el acuerdo de suscripción. El modelo permite que el agricultor planifique siembras y obtenga estabilidad de ingresos.
Actualmente, hay un total de 24 fincas asociadas en Colombia y más de 500 personas vinculadas a esas fincas. La concentración principal es en Antioquia con alrededor de 14 fincas; el resto distribuidas en Santander, Cundinamarca (3), Valle del Cauca (3) y Eje Cafetero (2). Suscribirse a cuatro entregas mensuales equivale a aproximadamente $200.000 más domicilio; opción de dos entregas alrededor de $100.000. Cada canasta suele incluir entre 8 y 12 tipos de alimentos según lo pactado en el acuerdo con la finca.
Marcas que construyen paz territorial
Anderson Suárez Zapata, vocal de generación de ingresos de la Asociación Gestora y Constructora de Sueños Rurales, de Jericó, explicó que la organización se especializa en tres aspectos: económico, social y ambiental, a través de actividades para sus asociados y la recolección de residuos en el área de influencia.

Para la sostenibilidad económica comercializan la marca Café Suroeste Especial, aromáticas y también cosechan hortalizas. “Desde el 2016 hemos generado alianzas para acompañar a nuestros asociados en temas como acompañamiento psicosocial”.
Otra experiencia significativa que estuvo en el Bazar fue la Cooperativa Coomudess, conformada el 18 de abril del 2021 en Medellín. Actualmente, está conformada por 26 personas de la comunidad, incluidas víctimas del conflicto y firmantes de paz.
Desarrollaron la marca Ubuntu para la comercialización de café, cacao, miel de abejas y ají. Son productos naturales fabricados bajo un propósito: contribuir al desarrollo económico y de representación de sus asociados y, de esta manera, construir acciones pacíficas en el territorio.
John Taborda, su representante legal, destacó que “después de cinco años contamos con una marca que nos permite abrir puertas. Hoy estamos vendiendo mas de $100 millones al año. Los productos se pueden conseguir también a través de aliados como la cooperativa de Mano en Mano en Medellín y la tienda Trópicos, ubicada en el edificio de extensión de la Universidad de Antioquia”.
Otra iniciativa es la Casa Comunitaria de Semillas conformada por 66 personas, en su mayoría campesinos, enfocados en custodiar, conservar, multiplicar y circular las semillas ancestrales que, por distintas razones de tipo comercial y climático están despareciendo. Juan Camilo Galeano Gómez, resalta que también transforman productos de la economía familiar campesina como son: panadería, hortalizas, licores artesanales. “No tenemos una figura jurídica pero tenemos un trabajo en red hace más de 10 años”.
Dabeiba hizo presencia

Otras organizaciones como la de Edilia Domicó participaron con artesanías de Dabeiba como collares, aretes, pulseras coloridas, elaboradas a mano por mujeres del territorio.
Edilia Quintero, secretaria de la Asociación Agropecuaria y Campesina, Agrodabeiba participó con la marca Esencia Nativa, que fue creada por esta joven, que se encarga de sembrar, y transformar el cacao y presentaciones como galletas a partir de la cáscara, cubos de chocolate naturales al 70 % y hasta llaveros elaborados con residuos de esta planta.
Además comenta que la Asociación cuenta con otras labores productivas agropecuarias como es la cría de peces, cerdos, gallinas y cosechan el maíz y el plátano.
La Asociación está conformada por 14 personas (seis hombres y ocho mujeres) varios de ellos indígenas y reincorporados. Una acción solidaria que realizan cada mes es por medio de la realización de convites para ayudarle a algún integrante en su parcela, labores domésticas, mercado, entre otras actividades que contribuyen a fortalecer sus lazos sociales.
Organizaciones como las anteriores y otras 236 dejaron en Medellín huella de una gran revolución: la de la solidaridad y el cooperativismo, que aunque es un reto cada vez mayor sostenerla vale la pena para mantener la sensibilidad humana.










