En España el cooperativismo de trabajo se corona como motor de la economía democrática: 343.600 empleos y récord de entidades
En un escenario económico global marcado por la incertidumbre y la volatilidad, el modelo cooperativo en España no solo resiste, sino que se posiciona como el verdadero arquitecto del empleo estable. Según los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social (MITES), las cooperativas de trabajo asociado han cerrado el ejercicio 2025 consolidando su liderazgo absoluto dentro de la economía social, representando ya el 80% del total de cooperativas activas en el país.
El crecimiento es evidente: España cuenta hoy con 20.807 cooperativas de trabajo, tras la incorporación de 1.107 nuevas entidades en el último año. Esta cifra supone que el modelo de trabajo asociado ha impulsado el 73,5% del crecimiento total del sector cooperativo, demostrando una resiliencia superior a la de las empresas de capital tradicional.
Radiografía del éxito: Empleo femenino y sector servicios
El impacto de estas organizaciones trasciende las cifras macroeconómicas para tocar la realidad del mercado laboral. Con 343.634 empleos directos, el sector ha sumado más de 8.500 nuevos puestos en apenas doce meses.
| Indicador Clave (2025) | Dato |
| Cooperativas de trabajo activas | 20.807 |
| Empleos directos vinculados | 343.634 |
| Crecimiento de empleo vs 2024 | +8.577 puestos |
| Presencia femenina en el empleo | 52,28% |
El sector servicios sigue siendo el ecosistema natural para estas nuevas empresas, concentrando el 76,4% de las entidades creadas en 2025. Además, destaca el carácter inclusivo del modelo: más de la mitad de la fuerza laboral son mujeres, lo que refuerza al cooperativismo como una herramienta eficaz contra la brecha de género.
«No es coyuntura, es estructura»
Para Luis Miguel Jurado, presidente de COCETA (Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado), estos datos son una validación de la empresa democrática.
«Que más del 70% del crecimiento provenga de las cooperativas de trabajo demuestra que este modelo resiste los cambios de ciclo y aporta una estabilidad que la economía convencional a veces no puede garantizar», afirma Jurado.
El directivo también ha aprovechado para lanzar una demanda clara a las instituciones: mayor compromiso público. Al ser empresas que no se deslocalizan y que fijan población en el territorio, el sector reclama marcos normativos que faciliten el acceso a financiación y programas de apoyo específicos que reconozcan su peso real en el PIB.
Emprendimiento con rostro: El caso de Haiak
El vigor del modelo se ejemplifica en proyectos como Haiak, una microcooperativa audiovisual nacida en 2025 en el ámbito rural navarro (Aoiz). Fundada por dos emprendedoras, Rut y Edurne, la empresa nació de la transición del trabajo autónomo hacia una estructura horizontal.
Acompañadas por ANEL (socia de COCETA), Haiak se especializa en documentales de impacto social y campañas de comercio local. Su historia resume la esencia del movimiento en 2026: proximidad, valores compartidos y especialización en sectores de alto valor añadido.
A pesar de la desaceleración general en la creación de nuevas empresas debido a la inflación y los costes energéticos, el cooperativismo de trabajo asociado en España ha demostrado que la democratización de la empresa no es solo un ideal ético, sino una estrategia financiera y social ganadora. Con casi 21.000 empresas operativas, el modelo se erige como el muro de contención definitivo frente a la precariedad laboral.
El origen de esta nota fue:









