Fondhabi y Cooperativas: El modelo financiero que reactiva el crédito hipotecario social en Panamá
Por: Redacción Gestión Solidaria
En un movimiento estratégico para dinamizar el mercado de vivienda popular en Panamá, el Fondo de Ahorro Habitacional (Fondhabi) ha puesto en marcha una hoja de ruta centrada en la ejecución financiera activa. El objetivo es claro: transformar el ahorro institucional en soluciones habitacionales tangibles mediante una alianza de fondeo con el sector cooperativo, utilizando a estas entidades como el brazo ejecutor de una política pública de inclusión crediticia.
El reciente encuentro de alto nivel entre el ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), Jaime A. Jované C., y las directivas de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Empleados de USAID R.L., marca el inicio de una etapa de «ejecución activa». Este modelo no solo busca reducir el déficit habitacional, sino también fortalecer la estructura de capital de las cooperativas al permitirles administrar recursos externos para colocación hipotecaria.
El músculo financiero detrás de la alianza
Para las cooperativas panameñas, la relación con Fondhabi representa una ventaja competitiva en términos de liquidez y gestión de riesgo. Según la normativa vigente, préstamos destinados a vivienda, terrenos y mejoras habitacionales pueden nutrirse directamente de fuentes externas como el Ministerio de Vivienda.
Este esquema de «fondos externos» es vital para la sostenibilidad de las cooperativas pequeñas y medianas. Al no comprometer el capital propio (fondos de los asociados) para créditos de largo plazo y alta cuantía, la cooperativa mantiene sus ratios de solvencia saludables mientras expande su cartera de servicios. De hecho, entidades como la Cooperativa de la USAID R.L. establecen en sus políticas que este tipo de financiamientos están sujetos estrictamente a la disponibilidad de los fondos de Fondhabi, lo que protege el patrimonio institucional de la cooperativa frente a descalces de liquidez.
Inclusión financiera: Llegar a donde la banca no llega
Antonio Boyd, director encargado de Fondhabi, subrayó que el reordenamiento del Fondo busca garantizar que los recursos lleguen de forma directa y eficiente. Aquí es donde el modelo financiero cooperativo demuestra su valor: su capacidad para evaluar y atender a sectores que históricamente han enfrentado barreras en el sistema bancario tradicional.
La historia de la Cooperativa de la USAID R.L. es un testimonio de esta necesidad. Nacida en 1965 para servir a empleados que, por la naturaleza de sus contratos, no eran sujetos de crédito en el sistema formal, hoy se consolida como un canal de distribución para el Estado. Al canalizar los recursos a través de estas instituciones, el Gobierno asegura que el crédito llegue a quienes tienen capacidad de pago pero carecen de acceso a la banca comercial.
Impacto en la economía real
El enfoque financiero de Fondhabi para este 2026 contempla no solo la adquisición de vivienda nueva, sino también una fuerte inversión en:
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Mejoras y ampliaciones: Créditos de menor escala pero de alta rotación.
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Adquisición de lotes: Fomento de la autoconstrucción dirigida.
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Adecuaciones habitacionales: Mejora del entorno urbano existente.
Al cierre de la sesión, las autoridades destacaron que la meta es pasar de la planificación a la «ejecución efectiva». Para el sector cooperativo, esto representa una oportunidad única de demostrar que la economía solidaria es el vehículo más seguro y sostenible para gestionar la inversión social del Estado, garantizando un retorno social sin descuidar la salud financiera de las instituciones.
Con esta reactivación, Fondhabi no solo construye casas; está aceitando los engranajes de un ecosistema financiero donde el ahorro público y el esfuerzo cooperativo se encuentran para generar bienestar, señalaron las delegadas de la Cooperativa a la reunión.
Nota tomada de:
Fotos. Ministerio de Vivienda de Panamá









