El cooperativismo paraguayo apuesta a la tecnología y la transparencia para crecer en 2026
El sector acumula más de USD 53 billones en activos y busca consolidar su rol de apoyo a pequeños productores y emprendedores, en un año marcado por la inclusión financiera y la educación cooperativa en las escuelas.
Por: Redacción Gestión Solidaria
En un contexto económico global incierto, el cooperativismo paraguayo se erige como un piso firme para la economía nacional. Así lo expresó Carlos Romero, presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP), en una entrevista con el canal PRO, donde repasó los logros de 2025 y trazó los desafíos para este 2026, haciendo hincapié en la transparencia, la innovación tecnológica y la formación financiera desde la niñez.
Crecimiento sostenido y resiliencia
Lejos de resentirse por las turbulencias, el sector cooperativo parece fortalecerse en la adversidad. «Las cooperativas trabajan mejor en momentos de crisis que en momentos de estabilidad», sentenció Romero. Según datos del titular del INCOOP, el 2025 fue un año difícil pero productivo, con un crecimiento anualizado promedio del 8% en los últimos cinco años. Actualmente, el sistema acumula alrededor de 53 billones de dólares en activos, divididos equitativamente entre el sector de ahorro y crédito (49-50%) y el sector productivo.
Esta última cifra resulta particularmente llamativa para el mercado local, ya que posiciona a Paraguay como un referente regional. «El sistema cooperativo paraguayo está muy bien posicionado, sobre todo por el volumen que maneja el sector de ahorro y crédito en referencia a otros sistemas de Latinoamérica», destacó Romero, añadiendo que mientras los activos se reparten a la mitad, el 80% de los socios pertenecen al sector de crédito y solo el 20% al productivo.
El desafío de la tecnología y la inclusión financiera
Uno de los puntos centrales de la entrevista giró en torno a la modernización. El presidente del INCOOP relató una experiencia cotidiana que refleja el cambio de época: una pequeña cooperativa de barrio que ante una falla en su sistema, conectó toda la operación a un teléfono celular para poder atender a sus socios. «Hoy no nos imaginamos estar sin celular. En un pequeño aparato tenemos más capacidad que computadoras de hace pocos años», reflexionó.
Para 2026, la hoja de ruta incluye la implementación de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) . Romero explicó que la inclusión ya no se trata solo de abrir cuentas bancarias, sino de financiar actividades productivas reales, especialmente en zonas alejadas como Alto Paraguay, donde el sistema cooperativo ya tiene presencia. «Hoy la tecnología permite analizar la movilidad y las condiciones de pago de una persona. Eso es clave para el otorgamiento de créditos», afirmó.
Educación financiera: una deuda que se empieza a saldar en las aulas
Uno de los momentos más reveladores de la charla fue cuando se abordó el déficit de educación financiera en la población. Romero reconoció que es un tema pendiente, pero anunció avances concretos. En 2021 se aprobó una ley que incluye el cooperativismo en la educación formal, y ya en 2025 se realizaron proyectos pilotos en los departamentos de Paraguarí y Cordillera.
«Este proceso dura aproximadamente 13 años, desde el primer grado hasta el tercer año de la media. La idea es que los estudiantes terminen el colegio con una pequeña empresa funcionando y con proyecciones financieras claras», detalló. El objetivo es replicar modelos exitosos de Centroamérica, donde los jóvenes egresan del bachillerato con herramientas prácticas para la vida, algo que contrasta con la enseñanza tradicional. «A mí nunca me sirvió en la vida la raíz cuadrada; la educación financiera, vial y civil deberían ser materias desde el primer grado», enfatizó el presidente.
La mujer, protagonista del emprendedurismo
Finalmente, al ser consultado sobre el perfil del emprendedor paraguayo, Romero fue contundente: «Históricamente, en el sector cooperativo, la mujer es la que más solicita créditos y, a la hora de la verdad, la que mejor paga». Aunque en el sector productivo agrícola predomina el hombre (90%), en el ámbito de servicios y emprendedurismo las mujeres lideran la demanda de financiamiento y muestran mejores índices de repago.
«Existe una mayor cantidad de mujeres afiliadas al sistema cooperativo paraguayo. Son las mejores pagadoras», concluyó Romero, quien dejó abierta la puerta para seguir profundizando en el rol del cooperativismo como motor de desarrollo nacional durante todo este 2026.
Fuente: Canal Pro Paraguay
Cooperativismo 2026: Un motor de crecimiento que no se detiene









