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febrero 8, 2026
Al Día EDITORIAL

¿Quién tiene la razón?

Por: Alfredo Alzate Escolar
Reportero

En una reunión de expertos y equipo de administración del sector solidario, donde se habló de planeación, se llegó al capítulo de las cifras y la necesidad de tomar la decisión más adecuada para determinar las tasas de interés de captación y colocación, los costos operativos… y así mantener el margen ideal que permita a las cooperativas ser rentables en medio de un ambiente cambiante y competitivo.

En diferente fecha, en reunión de juristas estos piden el marco legal más adecuado que dé el respaldo a las características propias del modelo cooperativo. La legislación de muchos países de la región pretenden igualar a las cooperativas con los bancos y en casi todos los países del continente las autoridades desconocen al cooperativismo como un modelo diferente de hacer empresa, coincidieron los prestantes abogados.

Entre tanto, los directores de comerciales muestran a través de las redes sociales y los medios a su alcance, campañas que buscan resaltar las bondades de la oferta financiera cooperativa con un crédito en vez de su banco más cercano.

En voces de académicos que analizan el modelo cooperativo se cuestiona permanentemente la forma de implementación de decisiones administrativas de empresas capitalistas a empresas cooperativas. Mientras reclaman, por ejemplo, la pérdida de protagonismo del Balance Social.

Mientras que los funcionarios públicos que regulan al sector en la región quieren más poder. ¿Usted ha visto un funcionario que no quiera más poder para justificar su relevancia política?
Y así, cada personaje del cooperativismo, intenta, y en algunos casos lo logra, explicar desde su especialidad la necesidad de sus decisiones para determinar el rumbo de cada empresa. ¿Quién es el más importante para tomar una decisión?

A simple vista todos tienen la razón. Aunque dicen que cada decisión la toman por beneficios de los asociados. Queda en el ambiente el cuestionamiento de si eso lo hacen en realidad por el asociado o para garantizar su relevancia dentro del grupo administrativo.

Cada especialidad se necesita, en algunos casos teniendo en cuenta la particularidad de cada empresa cooperativa. Pocos plantean la voz del asociado en esas discusiones, y hablan de ellos como unos terceros atendidos desde la empresa solidaria. al final ¿Quién tendrá la razón?

 

 

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