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junio 15, 2024
Al Día EMPRESAS

Se necesitan medidas proactivas del sector financiero para contrarrestar el deterioro de cartera

Mejores perspectivas para el segundo semestre del año.

 

En un entorno macroeconómico desafiante, caracterizado por bajos niveles de crecimiento económico e inversión, el sector financiero colombiano está listo para afrontar los retos derivados de ello, pese al deterioro de cartera que viene experimentando el sector. Esto conlleva seguir políticas muy claras en el manejo de los riesgos inherentes a este tipo de situaciones, y trabajar de la mano con sus clientes para seguir apoyando sus proyectos personales y/o empresariales de una manera efectiva y oportuna.

Según datos publicados por la Superintendencia Financiera a marzo de 2024, los establecimientos de crédito reportaron utilidades por $2.35 billones, un 36.49% menos respecto a lo reportado en marzo del año anterior. Además de la reducción en este indicador, el deterioro de la cartera es un elemento que también preocupa a este sector, en marzo, los indicadores de cartera vencida se ubicaron en niveles del 8.42% y 3.62% para las modalidades de crédito de consumo y crédito comercial, lo cual incide en las colocaciones que se realizan en este tipo de productos.

«La situación actual plantea desafíos significativos tanto para las instituciones financieras como para la economía en general. Sin embargo, es crucial destacar la solidez y el compromiso del sector para afrontar estos retos y seguir contribuyendo al progreso del país. Durante el primer bimestre de 2024, la solvencia del sector de Compañías de Financiamiento se mantuvo estable en torno al 16,6%, marcando así su fortaleza patrimonial, una señal alentadora frente a las condiciones desafiantes del entorno económico» manifestó Clara Escobar, directora ejecutiva de la Asociación de Compañías de Financiamiento, AFIC.

Actualmente, se han identificado ciertos factores que están impactando el recaudo de la cartera, tales como la situación económica del país, las altas tasas de interés, la inflación y la reciente implementación de normatividad que limita la contactabilidad de los deudores, lo cual ha dificultado la gestión de cobranza. Los resultados de una encuesta realizada por AFIC indican que la mayor tasa de morosidad se registra en hombres mayores de 26 años y mujeres mayores de 40 años

Sin embargo, es importante destacar que el sector ha implementado diversas medidas para realizar una gestión de cobro efectiva y respetuosa hacia el cliente. Estas incluyen cambios en los procesos internos de las entidades para cumplir a cabalidad con la nueva normativa en esta materia, una recalibración de metas de colocación y la coordinación entre las distintas áreas para asegurar el cumplimiento pleno de las restricciones para la gestión de cobranza. Además, se han llevado a cabo programas de capacitación a las áreas de cobranza para ser muy asertivos en la labor de recuperación de la cartera, lo cual implica una labor de actualización en los canales de atención y/o para contacto de los clientes, los cuales son vitales para comunicarse con los deudores e informar sobre los diferentes mecanismos de normalización de su cartera, a fin de aligerar las cargas que conlleva una situación de morosidad.

De acuerdo con Clara Escobar “es importante que los bancos y las compañías de financiamiento mantengan una buena calidad en la cartera para que así se pueda continuar irrigando el crédito que se requiere por las familias y empresarios. Igualmente, adoptar políticas de crédito acordes con el entorno, salvaguardar la salud del sistema financiero lo que permite continuar apoyando de manera efectiva al desarrollo económico del país.”

La implementación de medidas orientadas a una gestión proactiva para la recuperación de la cartera y los ajustes que sean necesarios para lograr acuerdos de forma cada vez más eficiente, son variables importantes para contrarrestar el aumento de la cartera vencida que se han presentado por la coyuntura económica que atraviesa el país.

En cuanto a las perspectivas para el segundo semestre de 2024, estas se tornan más alentadoras con el esperado aumento en la colocación de créditos, como consecuencia de la reducción paulatina de las tasas de interés ante una política monetaria más flexible y con una desaceleración de la inflación.  Estos cambios sugieren un entorno más favorable, lo que podría impulsar la actividad económica y contribuir a reducir la cartera vencida en el sector.

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