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agosto 3, 2026
Al Día Tu bolsillo

ESPAÑOL CORRECTO #2. Eso resulta al escribir por escribir; o al escribir sin pensar, que es la misma locura

(Jairo Cala Otero // Cultor del español y corrector de textos).

1.- «A un compañero de la empresa en el mes de junio le sucedio el mismo accidente (…)». Testimonio de un opinador en los mal llamados «foros» del diario El Tiempo. Eso resulta al escribir por escribir; o al escribir sin pensar, que es la misma locura. 1.- ¿La empresa se llama en el mes de junio? Porque sin coma enseguida del sustantivo empresa, lo que sigue pareciera ser su «nombre»; el autor de la frase violó la norma ortográfica y siguió de largo, como si fuese manejando un carro sin frenos. 2.- El tiempo pasado del verbo suceder debe tener tilde por ser palabra aguda: sucedió. 3.- Es materialmente imposible que hubiese sucedido «el mismo accidente». Por lo tanto, ¡es falsa tal afirmación! Ocurrió otro accidente de similar característica; eso es distinto. Recomposición: «A un compañero de la empresa donde trabajo, en el mes de junio, le sucedió un accidente similar». También: «A un compañero de la empresa donde trabajo le sucedió un accidente similar, en el mes de junio».
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2.- «La noticia la distorsionan y encausan (…)». De un comentario del historiador Edmundo Gavassa en el periódico Vanguardia (Bucaramanga). No es cierto que encausen o enjuicien las noticias, quizás las encauzan; es decir, las enrumban por un determinado destino o enfoque. Las palabras homófonas se pronuncian igual, pero se escriben distinto y significan otros asuntos. Eso ocurre con encausar, que es «formar causa judicial contra alguien». En cambio, encauzar es «encaminar, dirigir por buen camino un asunto, una discusión». Para que la afirmación de Edmundo tenga el sentido exacto, debió escribir: «La noticia la distorsionan y encauzan (…)».
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3.- «Luego el desespero, luego la negación, luego la esperanza». Uno podría sospechar que Juan Esteban Constaín, articulista de El Tiempo, escribió esta expresión en medio del desespero, de la negación de algo y con esperanza de haber escrito bien. Pero le faltaron las irremplazables comas después del adverbio luego; y los puntos y comas para separar cada oración. Así: «Luego, el desespero; luego, la negación; luego, la esperanza».
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4.- «Mejoran alumbrado a la altura de Los Troncos en Piedecuesta». Título de una noticia firmada por Ángela Castro Ariza, en el periódico Vanguardia. Cuanto más abreviados, mejores serán los títulos de prensa; adicionalmente, en este título el sustantivo altura no es preciso para indicar la ubicación de un lugar. La coma no debe eliminarse después del nombre Troncos. El lenguaje directo es el indicado: «Mejoran alumbrado de Los Troncos, en Piedecuesta». Simplificación y comprensión rápida del mensaje.
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5.- «En una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles, sobre todo jóvenes (…)». De Álvaro de Juana, redactor de la página ACI prensa, sobre el sermón del papa, el Domingo de Ramos. La Plaza de San Pedro es única, no hay otra; por lo tanto, usar el artículo indeterminado femenino una es un error que salta a la vista. Ese artículo indica una cualquiera de todas las plazas. ¿Cuál otra Plaza de San Pedro podría ser referenciada en la información? ¡Ninguna otra! Además, faltó la coma que debe ponerse enseguida del nombre propio Pedro. Corrección: «En la Plaza de San Pedro, abarrotada de fieles, sobre todo de jóvenes (…)».
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6.- «La víctima sufre un repentino desmayó y cae sobre la carretera». Así decía una información del periódico virtual Pulzo. En un párrafo anterior se leía que un anciano se había desmayado en una esquina de la calle 22 con carrera 116, de la localidad de Fontibón (Bogotá). Errores: 1.- Lo aconsejable es usar los verbos en pasado, pues las acciones ya han transcurrido cuando el lector se entera de ellas. 2.- No es lo mismo desmayo que desmayó, como escribieron. 3.- Si el desvanecimiento del anciano fue en Fontibón, no pudo haber caído sobre una carretera; las carreteras se localizan en las afueras de las ciudades. En las ciudades existen calles. Corrección: «La víctima sufrió un repentino desmayo y cayó sobre la calle».
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7.- «Que Dios Te respalde en todo lo que hagas Que el sea tu fuerza cuando te sientas débil y tu Apoyo cuando te sientas solo». Con estos solecismos ¡queda sin fuerza la invocación divina! El texto es de uno de los tantos mensajes que a diario circulan por Whatsapp (o wasap). Las intenciones son buenas, pero la escritura hace sentir pena o sonrojo ante Dios. Veamos: 1.- El pronombre te no lleva inicial mayúscula, a menos que con él se comience frase, que no es el caso. 2.- Faltó el punto luego del verbo hagas. 3.- El pronombre Él (en mayúscula inicial por referirse a Dios) fue cambiado por el artículo determinante el, que no significa lo mismo. 4.- La palabra apoyo no lleva inicial mayúscula. Arreglemos el desmadre: «Que Dios te respalde en todo lo que hagas. Que Él sea tu fuerza cuando te sientas débil y tu apoyo cuando te sientas solo». Así, sí se puede decir amén.
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8.- «Luego sacan al sindicado y afuera lo rosean con gasolina (…)». Según una información publicada en el diario El Tiempo, la expresión es del coronel George Quintero, comandante de la Policía en Norte de Santander. ¡Ay, coronel! Una cosa es rosear (dar color rosa a algo), y otra, bien distinta, es rociar (esparcir gotas de algo a modo de rocío sobre una superficie). El cuerpo de una persona no puede rosearse con gasolina para quemarlo, pero sí es posible rociarlo con ese u otro combustible, y luego, prenderle fuego. El redactor de la noticia pudo haber corregido el error del coronel, pero no lo hizo; eso permite deducir que también pronuncia y escribe mal el verbo rociar. Además, algunos oficiales de la Policía tomaron la costumbre de hablar en tiempo presente a toda hora, como lo hizo en esta ocasión el coronel Quintero. Corrección: «Luego, sacaron al sindicado y, afuera, lo rociaron con gasolina (…)».
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9.- «Los rumores surgieron a partir de las publicaciones que publicaron en las redes en donde se veían compartiendo muy felices en varios de los sitios que conocieron». En los periodistas principiantes los continuos errores son «digeribles», pero en expertos, como los que se supone que tenga la revista Semana a su servicio, son imperdonables. Sobre los viajes de Laura Acuña y Jhovany Ramírez (humorista), ese medio periodístico publicó que ellos hicieron «publicaciones que publicaron». Sí, así como la revista tuvo esa «caída al caer» en repetición fútil. Además, se omitió la coma enseguida de la palabra redes. Corrección: «Los rumores surgieron a partir de sus publicaciones en las redes comunicacionales, en donde se veían compartiendo muy felices en varios de los sitios que conocieron».
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10.- «El artista fue capturado por oficiales de la Interpol, pues sobre él pesan cargos por el presunto abuso sexual de cuatro menores en su país». Las víctimas resultaron acusadas de abuso sexual por quien redactó la información en la página de Noticias Caracol Televisión. La preposición ‘de’ está mal usada, por ello cambia el sentido de lo que se quería informar. En desarrollo de la noticia, aparecía dos veces más la misma estructura oracional, así: «(…) pesa sobre Dan Masciarelli una grave acusación por el presunto abuso sexual de cuatro niñas, sus sobrinas». Y al final: «Dan Masciarelli deberá regresar a su natal México para responder por las acusaciones que tiene en su contra por el presunto abuso sexual de sus cuatro sobrinas». ¡Barbarismos impunemente! Correcciones: 1.- «El artista fue capturado por oficiales de la Interpol, pues sobre él pesan cargos por el presunto abuso sexual contra cuatro menores en su país». 2.- «(…) pesa sobre Dan Masciarelli una grave acusación por el presunto abuso sexual contra cuatro niñas, sus sobrinas». 3.- «Dan Masciarelli deberá regresar a su natal México para responder por las acusaciones que pesan en su contra por abusar sexualmente de sus cuatro sobrinas».
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