FÚTBOL: CAPITALISMO-RELIGIÓN – POLÍTICA
El mundo está cambiando, parece una perogrullada por lo evidente, visible, comprobable día a día en la mayoría de las áreas importantes del funcionamiento de las sociedades.
Por: ELIÉCER BERMÚDEZ
Director CORJIREH
El cuestionamiento y críticas a las convenciones e ideologías es el pan de cada día y el fútbol no es la excepción.
En primer lugar, igual que muchos colombianos soy amante del fútbol como espectáculo y entretenimiento, sin embargo, en los últimos mundiales, la máscara de los dirigentes está cayendo ante nosotros.
La ruptura definitiva ha llegado a este mundial pero las señales ya estaban ahí, veamos: las tres grandes multinacionales: el narcotráfico, el fútbol y la tecnología que se vislumbran en este momento avanzan incontenibles, se interrelacionan entre sí, produciendo una ruptura y en el caso del fútbol, el ángel exterminador es Infantino.
El fútbol se muestra como lo que es: un “negocio multimillonario”, capitalismo puro y cristalino donde se mueven eventos de millones de dólares.
El fútbol por ser el más popular de los deportes y por la connotación que representa de identidad, nacionalismo, trascendencia y trasfondo épico, ha sido utilizando para manipular a grandes conglomerados populares, casi, en algunos casos, reemplazando las guerras, además su narrativa se asimila a una religión con millones de fanáticos que la consideran como el nirvana motivación o anhelo de grandeza y funciona como si la FIFA fuera el Vaticano, Infantino el Papa, los directivos en todo el mundo, los Cardenales, los comentaristas, los evangelizadores y el reglamento es interpretado como algo sagrado, similar a los 10 mandamientos, inmutable, inmodificable..
Aquí vienen unas creencias que Infantino ha derribado una por una: El fútbol femenino, convertido en un segundo negocio a nivel mundial ante la incredulidad de muchos, utiliza una teoría capitalista, “tengo un monopolio, debo expandir mis actividades y obtener nuevos ingresos” y como si fuera poco ha cambiado las reglas del juego, algo impensable para los fanáticos y “gurús” de este deporte, demostrando que no hay reglas eternas y que los paradigmas pueden ser derribados.
Por otra parte, las conexiones con anunciantes de importancia mundial, patrocinadores de gran poder económico derechos de transmisión, venta de camisetas y un gran negocio en crecimiento vertiginoso: “las apuestas”, y todo esto sustentado en los dos pilares principales: el público y los jugadores: ¡NEGOCIO REDONDO!










