/* ]]> */
abril 17, 2026
Al Día ANÁLISIS

El «Espejismo» de las Asambleas: Entre Regalos, Playas y el Silencio de los Dueños

Por: Redacción Gestión Solidaria

El primer trimestre del año es, por ley, es el escenario donde se define el futuro de las empresas de economía solidaria en Colombia. Sin embargo, tras el cierre de la temporada de asambleas de 2026, el balance técnico deja una gran inquietud. Lo que debería ser el máximo ejercicio de democracia y fiscalización se está transformando, en muchos casos, en un evento social diseñado para el aplauso y la distracción.

En una reciente entrevista con la Dra. Blanca Durán Quintero, experta en derecho solidario y exfuncionaria del sector, se pusieron sobre la mesa las «jugaditas» y errores recurrentes que están erosionando la transparencia en cooperativas, fondos de empleados y mutuales.

La Trampa de la Distracción

¿Es posible analizar estados financieros complejos mientras se piensa en la rifa de la tarde o en la orquesta que espera al final de la jornada? Para la Dra. Durán, la respuesta es un rotundo no.

«Estamos o en la playa o en cualquier lugar, y no estamos concentrados en lo que debe ser», advierte la experta. La estrategia de llevar las asambleas a centros vacacionales o lugares paradisíacos no es solo un gesto de bienestar para el asociado; a menudo, funciona como una barrera de humo. El agotamiento por horarios extenuantes (citar a las 8:00 a.m. para votar a las 4:00 p.m.) y el ambiente festivo inhiben el rigor técnico que requiere la aprobación de balances.

El «Pecado» de la Convocatoria

Las irregularidades no empiezan en la reunión, sino semanas antes. Según el análisis legal, muchas entidades siguen fallando en lo básico:

  • Conteo de días: La ley es clara, pero se sigue ignorando que no se cuenta ni el día de la convocatoria ni el de la asamblea.

  • Habilidad de los asociados: Existe una zona gris ética y legal cuando se permite votar en marzo a quienes dejaron de pagar sus obligaciones en enero o febrero, simplemente porque estaban «al día» en el corte de diciembre.

  • Derecho de Inspección: Los informes de administración y del revisor fiscal deben estar disponibles 15 días antes. No obstante, la realidad es que muchos delegados llegan a la asamblea «a ciegas», listos únicamente para levantar la mano.

Educación: ¿Capacitación o Manualidades?

Uno de los puntos más críticos señalados es el uso de los fondos de educación. Mientras la ley exige que estos recursos formen a los futuros directivos para garantizar el relevo generacional, el dinero parece diluirse en cursos de Navidad, pastelería o detalles suntuarios.

Esta falta de formación técnica explica, en parte, el fenómeno de los «grupillos» que se atornillan en el poder por décadas. «En la medida que los asociados ignoren sus derechos y deberes, mucho mejor para quienes quieren permanecer en los cargos», dice Durán.

El Miedo de los Profesionales

Resulta paradójico que, en entidades conformadas por profesionales, el silencio sea la norma. La Dra. Durán relata con preocupación cómo, antes de entrar al recinto, los asociados denuncian irregularidades en privado, pero una vez inicia el orden del día, el miedo al «odio» o a la exclusión los calla. Aquellos que se atreven a cuestionar suelen ser chiflados o perseguidos bajo el argumento de que «atentan contra la cooperativa».

Un llamado a la Autoridad

El sector solidario nació para servir a la base trabajadora, no para convertirse en el negocio privado de unos pocos. La falta de control social real y una revisoría fiscal que a veces parece limitarse a «formatos de felicitación» exigen una intervención más aguda de la Superintendencia de Economía Solidaria.

El diagnóstico es claro: si el cooperativismo no recupera su esencia ética y deja de cambiar formación por regalos, seguirá alejando a las nuevas generaciones, quienes ven en estas estructuras un reflejo de los vicios que hoy polarizan y agotan al país.

 

Follow Me:

Related Posts

wpChatIcon
wpChatIcon