El cooperativismo se posiciona como el motor estratégico para la transformación agroalimentaria en América Latina
Santiago de Chile – En un esfuerzo conjunto por rediseñar el futuro rural de la región, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en alianza con Cooperativas de las Américas y el INAC, celebró el primer encuentro regional enfocado en el rol de la asociatividad. El evento, que sirve de antesala al Año Internacional de las Cooperativas 2025, dejó cifras contundentes: el continente cuenta con casi 15.000 cooperativas agropecuarias que sostienen empleos para 1,2 millones de personas.
Un gigante económico con desafíos de gestión
Durante la jornada «Oportunidades de negocios internacionales para cooperativas», moderada por Francine Brossard, directora ejecutiva de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), se analizó el músculo financiero y social de estas organizaciones. Con más de 3,6 millones de socios en la región, las cooperativas no solo son formas de organización social, sino unidades de negocio con un potencial exportador subestimado.
Sin embargo, el diagnóstico de los expertos apunta a una debilidad crítica: la necesidad de modernización. Brossard destacó que, aunque el modelo es exitoso, requiere con urgencia de herramientas de gestión avanzada, innovación tecnológica y, sobre todo, un relevo generacional. «Hoy, el 80% de las dirigencias está en manos de personas mayores», advirtió la directora de FIA, subrayando que la tecnología es el principal imán para atraer a los jóvenes al campo.
Casos de éxito: Innovación con rostro humano
La nota optimista la pusieron ejemplos como el programa Agrocoopinnova y la cooperativa apícola HBEE, liderada por la ingeniera Huguette Bandet. Estos proyectos demuestran que, cuando el cooperativismo se cruza con la agrotecnología y la sostenibilidad orgánica, se convierte en un imán para nuevos talentos y mercados internacionales.
Hacia el 2025: Un compromiso regional
El encuentro contó con el respaldo de organismos de peso como la CEPAL y la OIT, reafirmando que el cooperativismo es una política de Estado para el Ministerio de Agricultura de Chile. El cierre de la cita regional fue unánime: para que las cooperativas escalen y compitan globalmente, el apoyo debe centrarse en tres pilares: capacitación técnica, financiamiento accesible e innovación digital.
La meta es clara: transformar el entusiasmo asociativo en proyectos sostenibles que aseguren la soberanía alimentaria y el desarrollo económico de los territorios rurales en América Latina y el Caribe.
la nota original escrita por: Por: Gabriela Pazos N. puede ser consultada en el siguiente enlace:









