Gobierno de Uruguay y el cooperativismo tejen una alianza estratégica para descentralizar obras y empleo en cinco departamentos
Por: Gestión Solidaria
En un movimiento que articula inversión pública con desarrollo territorial y trabajo asociado, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) de Uruguay dio un paso clave al firmar un convenio marco con el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop). La iniciativa, que ya cuenta con partidas presupuestales asignadas, permitirá que cooperativas de trabajo ejecuten obras y brinden servicios en cinco departamentos del interior, con el horizonte de expandir el modelo si los resultados iniciales acompañan.
La apuesta no es menor. Por un lado, se trata de descentralizar la ejecución de tareas vinculadas a la cartera —como mantenimiento vial, pequeñas infraestructuras o servicios complementarios— y, por otro, de inyectar dinamismo a la economía local mediante el fortalecimiento de un sector que en Uruguay ha demostrado resiliencia y arraigo territorial: el cooperativismo.
Obras que dejan huella más allá del cemento
La ministra Lucía Etcheverry fue clara al señalar que el convenio busca “aprovechar las inversiones que ya están en marcha” para ampliar el impacto social de cada obra. No se trata de reemplazar contratistas tradicionales, sino de complementar capacidades y generar oportunidades donde el Estado ya está presente con recursos.
“Fundamentalmente, estamos pensando en departamentos que hoy tienen o están recibiendo inversiones del ministerio, pero que necesitan complementarse”, expresó la funcionaria. Esa lógica de sinergia territorial es clave: la obra pública no solo transforma el paisaje físico, sino que puede ser un disparador para el empleo estable y el arraigo de trabajadores locales.
Si bien aún no se han revelado los cinco departamentos seleccionados para esta primera etapa, desde el MTOP y el Inacoop ya trabajan en reuniones técnicas para definir, departamento por departamento, qué tareas asumirán las cooperativas y bajo qué plazos. La ministra anticipó que los primeros acuerdos específicos comenzarán a delinearse a partir de la próxima semana.
El cooperativismo como herramienta de desarrollo económico con rostro humano
Desde la vereda del Inacoop, la presidenta Graciela Fernández destacó que este acuerdo se inscribe en el plan estratégico del instituto, que pone el foco en el “desarrollo territorial con desarrollo económico de las cooperativas”. No se trata, entonces, de una inclusión pasiva, sino de un vínculo activo en el que las cooperativas aportan su experiencia, su conocimiento del territorio y su capacidad de organización autogestionaria.
“Hoy, lo que nosotros logramos es empezar a trabajar específicamente en distintos convenios, en distintos sectores y en distintos departamentos del interior del país”, subrayó Fernández. La expectativa es que estos contratos no solo generen ingresos inmediatos, sino que fortalezcan la sostenibilidad del sistema cooperativo y de la economía social y solidaria en el interior, un eslabón que muchas veces queda rezagado frente a la centralización de las grandes licitaciones.
Un modelo con potencial de réplica
Uno de los aspectos más alentadores del anuncio es su carácter experimental pero con visión de futuro. La propia ministra Etcheverry adelantó que, una vez evaluado el funcionamiento de estas primeras experiencias, el ministerio analiza extender la modalidad a otros departamentos. Esto convierte al acuerdo en un banco de pruebas para una política pública que podría consolidarse como una herramienta estable de gestión compartida entre el Estado y el movimiento cooperativo, señalaron las parte a medios locales.
En tiempos donde la eficiencia del gasto y la generación de empleo digno son prioridades, esta alianza entre el MTOP y el Inacoop ofrece una respuesta que trasciende lo asistencial: apuesta a la capacitación, la autonomía y el arraigo. Porque cuando una cooperativa repara un camino o mantiene un servicio en su propio pueblo, no solo trabaja —construye futuro colectivo.









