El antídoto democrático frente a las crisis globales: la hoja de ruta de la ACI para 2026-2030
Por: Gestión Solidaria
En un panorama económico mundial marcado por la creciente desigualdad, la incertidumbre geopolítica, la erosión de las instituciones democráticas y el impacto destructivo del cambio climático, el movimiento cooperativo global presenta su propuesta estratégica para el quinquenio 2026-2030. Bautizado con la premisa «Practicar, promover y proteger», el nuevo plan de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) se perfila no solo como una guía interna de actuación, sino como un verdadero Manifiesto por una economía con rostro humano.

presidente de la ACI, Ariel Guarco
Bajo la firma del presidente de la ACI, Ariel Guarco, y de su director general, Jeroen Douglas, la estrategia es el resultado de un proceso participativo sin precedentes que ha involucrado a líderes de todas las regiones y sectores. La premisa central es clara: frente al agotamiento de modelos empresariales centrados exclusivamente en la rentabilidad a corto plazo para accionistas externos, el modelo cooperativo ofrece resiliencia, estabilidad e inclusión arraigada en el territorio.
Un gigante económico que opera desde la base
A menudo se subestima la magnitud del sector cooperativo en las finanzas globales. Sin embargo, las cifras consolidadas por la ACI recuerdan el peso real de este modelo:
-
Un gigante global: Más de 3 millones de cooperativas operan en prácticamente todos los países del mundo.
-
Base social: Superan los 1.000 millones de miembros, lo que equivale a un impacto directo sobre una porción gigantesca de la población mundial.
-
Impacto en el empleo y la producción: Representan entre el 10 % y el 12 % de la economía mundial y sostienen el 10 % de la fuerza laboral del planeta.
-
Escala empresarial: Las 300 principales empresas cooperativas del mundo generan por sí solas 2,4 billones de dólares anuales.
Los tres pilares: Practicar, Promover y Proteger
La estrategia 2026–2030 articula su misión en torno a tres ejes fundamentales:
-
Practicar: Llevar los valores y principios cooperativos (democracia, equidad, autoayuda y solidaridad) a la gestión diaria y a la tomad de decisiones empresarial.
-
Promover: Posicionar al modelo cooperativo como la alternativa más sólida y eficiente para abordar los grandes desafíos contemporáneos.
-
Proteger: Salvaguardar la identidad jurídica y conceptual de las cooperativas frente a intentos de desnaturalización o marcos regulatorios desfavorables.
Círculo estratégico y áreas de intervención
Para transformar esta visión en impacto concreto, la ACI ha estructurado su teoría del cambio mediante cinco objetivos estratégicos interconectados:
-
Sensibilizar a la sociedad y expandir la membresía.
-
Promover oportunidades inclusivas (con foco en mujeres, jóvenes, minorías y personas con discapacidad).
-
Facilitar el reconocimiento legislativo y político ante las instituciones.
-
Fortalecer la intercooperación y las redes globales de trabajo.
-
Incrementar la competitividad cooperativa en mercados altamente exigentes.

director general ACI, Jeroen Douglas
Estas metas se ejecutarán transversalmente a través de cinco líneas de acción prioritarias: Personas, Datos, Fomento, Finanzas y Futuro, abarcando desde la transformación digital ética e IA hasta el acceso a capital social y la educación cooperativa.
Soluciones locales para crisis globales
El documento subraya la capacidad de las cooperativas para responder con eficacia allí donde ni el mercado tradicional ni el Estado logran dar respuestas completas:
-
Acción climática: A través de cooperativas de energías renovables, producción agrícola sostenible y redes de consumo responsable.
-
Democracia económica y justicia social: Distribuyendo equitativamente los beneficios y fijando la riqueza en las comunidades locales sin riesgo de deslocalización.
-
Innovación con principios: Liderando experiencias de cooperativismo de plataforma para otorgar el control de la economía digital y los datos a los propios trabajadores y usuarios.
-
Demostrada resiliencia: Ante shocks financieros —como la crisis de 2008 o la pandemia de COVID-19—, la banca y las cooperativas de trabajo demostraron menor volatilidad y mayor compromiso con la estabilidad laboral que el capital tradicional.
El mensaje a los Gobiernos: Las cooperativas como aliadas estratégicas
Uno de los puntos clave del capítulo político redactado por la ACI está dirigido a los estados y decisores públicos. En un momento de exigencia para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, la ACI argumenta que los gobiernos deben ver en las cooperativas a sus mejores aliadas:
-
Prestación de servicios esenciales: Las cooperativas cubren lagunas históricas mediante viviendas asequibles, cajas de crédito e inclusión financiera, salud comunitaria y revitalización de zonas industriales o rurales marginadas.
-
Formalización y empleo de calidad: Ofrecen una vía estructurada de trabajo digno frente a la precarización de la gig economy o economía a pedido.
-
Estabilidad macroeconómica: La gobernanza democrática y el arraigo territorial evitan la fuga de capitales y mitigan el impacto de las recesiones.
Un llamado al futuro
La estrategia 2026–2030 concluye como una convocatoria abierta a las nuevas generaciones, a educadores y a gobernantes. Más que una simple hoja de ruta corporativa, la propuesta de la Alianza Cooperativa Internacional busca demostrar que la democracia económica no es una utopía, sino un modelo empresarial plenamente vigente, competitivo y necesario para encarar las décadas venideras.










