El refugio financiero de Puerto Rico: el sector cooperativo se afianza con $7,864 millones en créditos y solidez patrimonial
Análisis basado en datos oficiales de COSSEC y declaraciones del sector cooperativo de Puerto Rico.
Por: Gestión Solidaria
En un contexto económico complejo, caracterizado por el aumento constante en los costos de vida —como la energía, los alimentos y el combustible— y una evidente desaceleración o contracción del bolsillo de las familias trabajadoras, el sector de las cooperativas de ahorro y crédito de Puerto Rico continúa consolidándose como una de las alternativas financieras más sólidas e incluyentes del país.
A pesar de la reducción progresiva en la cantidad de sucursales en los últimos años, el movimiento cooperativista no ha visto mermada su capacidad de impacto. Al contrario: sigue expandiendo su base de socios, sus servicios y su alcance crediticio.
Crecimiento sostenido de la cartera de préstamos
Según las cifras más recientes de la Corporación Pública para la Supervisión y Seguro de Cooperativas de Puerto Rico (COSSEC), al cierre del primer trimestre de 2026, la cartera total de préstamos de las cooperativas reguladas alcanzó los $7,864 millones de dólares. Esto representa un incremento de $332 millones (un 4.41%) en comparación con los $7,532 millones registrados al cierre completo del año 2025.
Si se evalúa la trayectoria del sector en un horizonte temporal de cuatro años, el crecimiento resulta ser estructural y constante: en 2022, la cifra de financiamiento otorgado se situaba en torno a los $5,749 millones de dólares. Desde entonces, el volumen de crédito otorgado ha experimentado una expansión acumulada superior a los $2,100 millones de dólares.
Préstamos personales lideran la demanda
La oferta diversificada de las cooperativas abarca distintas necesidades de consumo e inversión patrimonial de los ciudadanos. Sin embargo, los préstamos personales se mantienen firmes como el producto de mayor demanda, representando entre el 36.70% y el 37.07% de la cartera total, con un volumen asignado de $2,615 millones de dólares.
La distribución detallada del crédito al primer trimestre de 2026 se desglosa de la siguiente manera:
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Préstamos personales y de consumo: $2,615.0 millones (36.70% – 37.07%)
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Préstamos para vehículos: $1,943.0 millones (24.29% – 26.93%)
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Préstamos hipotecarios: $1,803.0 millones (25.90% – 27.13%)
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Otros préstamos: $684.5 millones (9.59%)
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Tarjetas de crédito: $109.0 millones (1.53%)
Este desempeño positivo en renglones clave como el financiamiento de vehículos se destaca aun más por haberse sostenido en medio de una desaceleración generalizada en las ventas de automóviles en la isla.
La ventaja de la cercanía y la función anticíclica del modelo
Para los dirigentes del sector, esta evolución responde a la proximidad que las cooperativas mantienen con las comunidades locales.
«El movimiento cooperativo está presente en toda la geografía, por lo tanto, se le facilita el ofrecer productos y servicios cónsonos con las necesidades de la gente», explicó Heriberto Martínez, director ejecutivo de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico. «Cada movimiento cooperativo, al estar más cercano a las necesidades de la gente y de las comunidades, sabe cuáles son los productos y servicios que son más demandados por los socios dueños».
Por su parte, Eddie W. Alicea Sáez, presidente ejecutivo de la Cooperativa Sagrada Familia en Corozal, enfatizó la naturaleza contra-cíclica que históricamente caracteriza al modelo cooperativo:
«De alguna manera, cuando la situación económica en el País se dificulta es cuando mejor desempeño tienen nuestras cooperativas. Y esto en gran medida sucede porque la gente al verse el bolsillo apretado, busca opciones en las cooperativas por tener tasas de intereses más bajas y mejores oportunidades de acceder a préstamos, y de esa manera, eso se refleja en nuestros números».
Como ejemplo de este dinamismo, Alicea Sáez destacó que tan solo en un año la Cooperativa Sagrada Familia colocó $93 millones de dólares en préstamos para apoyar directamente la economía local.
Baja morosidad y reservas sólidas ante el riesgo
A la par con la colocación de financiamiento, la disciplina en la gestión de pago de los socios se ha mantenido estable y bajo control. Al cierre de marzo de 2026, la tasa de morosidad del sector se situó en 2.28%, reflejando una leve mejora con respecto al 2.35% del año 2025 (aunque todavía por encima del 2.04% registrado en 2022).
En cifras absolutas, los créditos en mora representan $179.1 millones de dólares, lo que supuso una reducción de 1.17% en comparación con el trimestre previo. Al desglosar el retraso por tipo de producto en el largo plazo, los préstamos personales concentran $77.2 millones, seguidos por financiamiento de autos con $30.2 millones y tarjetas de crédito con $5.4 millones.
Según explicó Heriberto Martínez, es natural que los préstamos personales concentren más mora cuando las familias enfrentan apremios económicos. Sin embargo, subrayó la fortaleza del modelo de aportaciones de socios: a diferencia de la banca tradicional, los préstamos personales en muchas cooperativas se respaldan con las propias acciones del socio. Esto promueve una mayor conciencia sobre la deuda, dado que el socio comprende que su cumplimiento impacta no solo sus finanzas individuales, sino también el patrimonio de su comunidad.
Para salvaguardar la salud del sector, las cooperativas han establecido reservas para préstamos incobrables por $233 millones de dólares. Esta cantidad cubre un 130.11% de la morosidad reportada, asegurando que el amortiguador preventivo separado para absorber pérdidas sea significativamente superior al monto total en retraso.
Un modelo basado en la confianza
Frente a un panorama de alta presión sobre el gasto de las familias, el cooperativismo en Puerto Rico revalida su capacidad de respuesta con tasas competitivas, cercanía comunitaria e inclusión financiera responsable. La combinación de $7,864 millones en financiamiento otorgado, una tasa de mora controlada en 2.28% y un respaldo de reservas del 130% confirman que la confianza de los socios sigue siendo el activo más valioso del sector.


«El movimiento cooperativo está presente en toda la geografía, por lo tanto, se le facilita el ofrecer productos y servicios cónsonos con las necesidades de la gente», explicó Heriberto Martínez, director ejecutivo de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico








