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julio 6, 2026
EN RED

En el primer sábado de julio Día Internacional de las Cooperativas. Propuesta para la visibilidad del Cooperativismo

Prof. Oscar Bastidas-Delgado

Universidad Central de Venezuela (UCV).

oscarbastidasdelgado@gmail.com

Las cooperativas son pioneras en la realización de esfuerzos comunes desde hace casi dos siglos y hoy constituyen el mayor movimiento socioeconómico del mundo gracias a la inter-cooperación y la integración, procesos continuos, dinámicos, mediante los cuales y por propia naturaleza y hasta razones de sobrevivencia.

Ha sido sobre ambos procesos asociacionistas que el movimiento ha diseñado su arquitectura organizacional construyendo desarrollo desde la base, desde lo local, sobre soluciones a
problemas reales de la gente, del común, y hoy son incalculables las experiencias que ilustran sus impactos. Gracias a ellos, puede hablarse de circuitos económicos cooperativos en contraposición a circuitos capitalistas y de una Economía Social que haga contrapeso a la Globalización Neoliberal.

– Algo de historia.

De esas semillas asociacionistas, de manera silvestre en numerosos sitios del planeta al mismo tiempo, surgieron organizaciones que hoy son reconocidas como cooperativas. La más antigua referencia acerca de una cooperativa se tiene en el continente americano, es una de pescadores en la Petite–Rivière de Canadá en 1722 (Deschênes, 1988.).

Continuarían esas experiencias. En 1752 se constituyó la Philadelphia Contributionship for the Insurance of Houses from Loss by Fire / Fondo de Contribución de Filadelfia de Aseguramiento de Casas por Incendios, promovida por Benjamín Franklin mediante su periódico The Pennsylvania Gazette. (coops4dev.coop, s/f). Ella siguió el modelo de una empresa londinense emitiendo pólizas de siete años sobre edificios construidos según estándares específicos, los siniestros se pagaban con un fondo de reserva de capital. Ella, a sus 274 años y con sus 120 empleados, sigue activa como aseguradora de viviendas urbanas en Nueva Jersey, Delaware, Maryland y Virginia.


En paralelo a la de USA, entre 1750 y 1770 se constituyó la Compañía Común de Ampelakia (Grecia), según citan Monzón y Chaves:

“Se fundó entre 1750 y 1770 cuando las pequeñas asociaciones (syntrofies) cultivadoras de algodón y productoras de hilo rojo de 22 aldeas de la zona de Tempi se unieron en 1772 para evitar una rivalidad y competencia innecesarias. Se convirtió en una gran empresa, con 6 000 socios, 24 fábricas y 17 sucursales en toda Europa, desde San Petersburgo y Londres hasta Esmirna. Sus socios se beneficiaron de seguros sociales, instalaciones sanitarias, escuelas y bibliotecas y de la Universidad Libre de Ampelakia. Se disolvió en 1812 por la presión combinada de los elevados impuestos y la evolución económica y técnica de la industria del hilo” (Comité Económico Social Europeo, 2012).

Luego son de considerar los aportes de Peter Cornelius Plockboy con sus precooperativas de ayuda mutua y la Sociedad de las Hilanderas de Fenwick, en Escocia; las experiencias asociativas francesas de finales del Siglo XVIII como los clubes de los Feuillants; las del utópico y empresario galés Robert Owen (1771 – 1858) que puso en prácticas sus ideas.
Destaca Le Commerce véridique et social constituida en 1834 por el francés Michel–Marie Derrion con sus innovaciones en lo social y lo organizacional, sobre dos ejes:

“La elección por sufragio directo, por todos aquellos que participarán en la nueva sociedad, de un “primogeren” (o suerte de coordinador general) encargado de la implementación y gestión de la organización. A su lado será elegido un consejo de vigilancia de dieciocho miembros seleccionados de las diferentes clases de la sociedad (incluyendo a los capitalistas y a los trabajadores, en igualdad de votos, pero también miembros del gobierno o “partidarios de la competencia ilimitada”. Bayon (s. f.). Traducción libre del francés por quien suscribe
Derrion no era partidario de que algún sector se beneficiase de otro por lo que concibió que el reparto de “ganancias“ debía ser a cuatro partes iguales así: 1. – 25% a los aportantes de capital; 2. – 25% como salario a los trabajadores; 3. – 25% a un fondo social destinado, por ejemplo, a orfanatos; y 4. – 25% a devolver a los consumidores en proporción a sus compras.

Destaca también la reconocida Rochdale Society of Equitable Pioneers, constituida el 21 de diciembre de 1844 luego de otras numerosas de productores, particularmente en manufacturas, y de consumo que, según Lonergan (2021), se estimaban unas 350 en la década de los 30 del Siglo XIX. Fueron estos Equitativos Pioneros de Rochdale quienes sistematizaron la práctica reguladora de las relaciones de la cooperativa con sus asociados y esa sistematización inspiro la formulación de los Principios Cooperativos de Rochdale que dieron pie a la adopción de ellos como primero Principios Cooperativos de la ACI.

– Vendría millones de cooperativas. 

Una visión de conjunto indica que el cooperativismo es rico en experiencias que abarcan desde muy sencillas de trabajo asociado como las de peluquería, talleres mecánicos, artesanía, herrería, carpintería, profesionales del periodismo, de cine, de contabilidad, sociólogos, escuelas, pasando por otras intermedias como clínicas, escuelas y universidades, de producción y distribución agrícola, hasta otras grandes con increíbles volúmenes de asociados y operaciones como los complejos financieros al estilo del mencionado Credit Agricole en Francia y el Movimiento Desjardins en Canadá, y los industriales como la Cooperativa Lechera Arla al norte de Europa y la Corporación Cooperativa Mondragón (MCC) en el Paìs Vasco.

Desde que surgieron enfrentando las secuelas de un capitalismo reforzado con la Revolución Industrial hasta el presente, en la crisis económica del 2008 por ejemplo, han sido útiles
beneficiando a sus asociados y comunidades de conformidad con sus espacios y escalas, investigaciones de la OIT demuestran que son relativamente más resistentes a las turbulencias de los mercados que otro tipo de empresas gracias a procesos de innovación con nuevos productos e iniciativas contra la exclusión social y los desafíos de la globalización con el compromiso de mantener el empleo local por ejemplo, como la producción multiemplazamiento de Mondragón o el caso de las Ferias de Lara en Venezuela.

Hoy, el cooperativista constituye el mayor movimiento socio – económico mundial. Sus magnitudes son importantes, ya en el 2014, según Roelants XXX el número de cooperativas en el planeta era de 2,94 millones con 1.217,5 millones de asociados sobre una población mundial de 7.324 millones, el 16,62%, la sexta parte. Un estudio del Cicopa (2017) con datos de 156 países, mostraba que el empleo generado por cooperativas era no menor a 279,4 millones personas: 9.46% de la población empleada.

Adicionalmente señalaba que más del 12 % de la población mundial era cooperativista gracias a sus 319 organizaciones miembros de 106 países miembros de la ACI, y que el 10% de la población empleada del planeta lo era por este movimiento (ACI & Euricse, 2021). Ese número es mayor puesto que no todos los cooperativismos están asociados a la ACI.

La edición del The World Cooperative Monitor del 2023, publicada en enero 2024, afirmaba que según datos del 2021. el desempeño de las 300 cooperativas de mayores impactos a nivel mundial facturación alrededor de 2,4 billones de dólares. Por volumen de negocios las siguientes cooperativas encabezan sus sectores: 1. – Agricultura e industrias alimentarias: Nonghyup (Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas – FNCA) de la República de Corea; 2. – industria y servicios públicos: Corporación Mondragón del País Vasco, España; 3. – Comercio al por mayor y al por menor: Grupo REWE de Alemania; 4. – Seguros: Talanx Group de Alemania.

Continúan: 5. – Servicios financieros: Groupe Crédit Agricole de Francia; 6. –Educación, Salud y Trabajo Social: Sistema Uniones de Médicos (Unimed) de Brasil; y 7. – Otros servicios: DATEV, cooperativa alemana de procesamiento de datos fundada en 1966, con unos 8.800 empleados y más de 620.000 clientes. El ranking de cooperativas de trabajadores es liderado por la vasca Corporación Mondragón; el sector agrícola por la india IFFCO; y el de seguros la japonesa Nippon Life.

Esa edición revela que el sector cooperativo financiero representa un 9% del movimiento cooperativo global, destacando que el 35% corresponde a cooperativas de seguros, seguido por
un 32% en agricultura y un 19% en retail/consumo, y que el top de las financieras lo encabeza el Crédit Agricole de Francia. Esas dimensiones han sido posibles gracias a los procesos de intercooperación e integración cooperativa; sin integración pueden existir cooperativas, pero no cooperativismo.

– Hacía dónde ir.

Conocer sus experiencias y sistematizar sus elementos comunes es fundamental para dominar su funcionamiento y alcances al mismo tiempo que se aportaría a la construcción de una Teoría del Cooperativismo; los rasgos básicos de ellas constituyen la Identidad Cooperativa, destacan los valores y sus bases organizacionales acompañadas de una lógica de funcionamiento que facilita a los cooperativistas de cualquier rincón del planeta comprenderse y relacionarse sin mayores complicaciones.

En nuestro país existen cooperativas desde principios del pasado siglo pero adquirieron un verdadero empuje con el inicio de la democracia representativa a inicios de la década de los 60s, en ese lapso se constituyeron capítulos, federaciones y centrales cooperativas, en ese orden, y son varias de ellas las que aún marcan pautas en variadas comunidades del país como sucede con el Servicio Funerario de la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave), las Ferias de Lara y cooperativas de base como la San José Obrero en Punto Fijo,

La Florencia en Rubio y Corandes en Tovar, todas ellas como ejemplo de que el cooperativismo si tiene fortalezas, en abierta contradicción con las impulsada bajo el populismo del fallecido Chávez.

Efectivamente, las impulsadas por Chávez solo sirvieron para horribles records mundiales:

1.- mayor número de cooperativas de país alguno constituidas en menos de 5 años: 155.000 entre el 2002 y julio 2005; 2.- mayor cementerio de cooperativas del planeta: no menos de 380.000 hasta el 2014; 3.- mayor ejercito de ciudadanos frustrados en emprendimiento cooperativo: 380.000 x 16 constituyentes en promedio por cooperativa; 4.- permitir el funcionamiento sin supervisión alguna del mayor número de cooperativas falsas del planeta, numerosas pertenecientes a oficialistas que hacen jugosos negocios con ellas; y otros records.

– Construir Sistemas de Cuentas Cooperativas.

Imposible terminar estas acotaciones sin mencionar uno de los retos mayores del cooperativismo: ¿Cómo combatir su invisibilidad?. Efectivamente, a pesar de su presencia planetaria; de los aportes a los indicadores de calidad de vida de la ONU; de los reconocimientos de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y los de la ONU como el declarar el Día Internacional del Cooperativismo y los años 2012 y 2025 como Años de las Cooperativas, este movimiento es prácticamente invisible ante los ojos de formuladores de políticas, teóricos del desarrollo y particularmente gobiernos y Sistemas de Cuentas Nacionales (SCN).

Ante esa invisibilidad solo cabe actuar. Siendo así, considerando la importancia de la autonomía cooperativa y la necesidad de decisiones estratégicas propias sin interferencias y esperar que los gobierno decidan, los movimientos cooperativos de cada país deben construir sus propias estadísticas sociales, económicas y ambientales, bajo forma de Sistemas de Cuentas Cooperativas (SCC) orientados por las directrices de las estadísticas cooperativas de la OIT y las de los Sistemas de Cuentas Nacionales y de cuentas satélite de la ONU.
– Poner en marcha Observatorios Nacionales de Cooperativismos.

Se propone que las organizaciones idóneas para esa construcción estadísticas sean los Observatorios Nacionales de Cooperativismos propios de los organismos de integración.

Experiencias de observatorios de cooperativas u OES existen; resalta el World Cooperative Monitor (WCM) puesto en marcha por la ACI con apoyo de Euricse; el Observatorio Mundial de Cooperativas constituido por Euricse en marzo 2016; Observatorio Iberoamericano del Empleo y la Economía Social y Cooperativa (Oibescoop); el Observatorio Español de la Economía Social; el Observatorio Estadístico – 2020 de Cooperativas de las Américas; y el Observatorio Socioeconómico del Cooperativismo Agroalimentario Español (OSCAE) – Objetivos. A partir de una rigurosa delimitación teórica – conceptual de las cooperativas y de una tipología organizacional amigable de las cooperativas con los Sistemas de Cuentas Nacionales que de ellas se elabore, los objetivos de estos observatorios pudiesen definirse así:

1. – Recopilar datos precisos y confiables sobre del sector cooperativo venezolano a fin de construir estadísticas sobre los tres ámbitos de Responsabilidad Social considerados por la OIT: social, económico y ambiental,

2. – Creación y desarrollo de una base fiable multidimensional de datos como insumo básico para las acciones de incidencia del cooperativismo venezolano en sus políticas y planes en diversas áreas estratégicas y operativas.

3. – Facilitar la articulación del respectivo cooperativismo con los entes que los organismos internacionales del integración cooperativa establezcan a fin de sistematizar la data percibida, consolidarla sobre los esquemas y códigos estadísticos y contables que en ese nivel pudiesen establecerse, y facilitar su centralización a fines de comparabilidad con otros cooperativismo y consolidad cuentas mundiales como los actualmente desarrollados por el binomio ACI – Euricse, siguiendo los lineamientos que a ese binomio pudiesen agregarse como los de la ONU, la OIT, el Ciriec – Internacional y otros, tanto como estadísticas propias del cooperativismo mundial como por las condicionantes de las cuentas satélites que establezca la ONU.

4. – Alimentar con la data socio – ecológica una suerte de Balance Social Cooperativo Nacional (BSCoop Nacional) que informe estos alcances a cooperativistas y stakeholders.

5. – Evaluar y visibilizar los impactos de las actividades estatutarias de las cooperativas y de sus aportes a la Responsabilidad Social Cooperativa (RSCoop) y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda ONU 2030.

6. – Facilitar la articulación del cooperativismo, como sector institucional de la Contabilidad Nacional de acuerdo con las normas internacionales de contabilidad, en el caso venezolano con el BCV como ente rector del SCN, alimentando la data económica la Cuenta Satélite de las Cooperativas cogestionada con el BCV

– Organización y funcionamiento. Cada observatorio operaría en dos vertientes:

1. – las cuentas sociales, económicas y ambientales de interés para el respectivo movimiento y

2. – la comparabilidad con otros cooperativismos. Las cuentas sociales y ambientales se orientarían con flexibilidad sobre los aportes propios del valor de la Responsabilidad Social Cooperativa (RSCoop) plasmados en su herramienta clave: Balance Social Cooperativo (BSCoop).

Un valor clave de cada observatorio sería su articulación con diversos entes gubernamentales u otros que pudiesen aportarle sustento. Cada uno debe poseer: 1. – Unidad de Estrategias que oriente el uso de las estadísticas y las perfecciones direccionándolas en función de sus usos;

2. – Unidad de Estadísticas, integrada por técnicos que conozcan el cooperativismo; y

3. – Unidad Administrativa – Contable de apoyo en lo interno. Las dos primeras, en equipo, deben monitorear las directrices sobre estadísticas cooperativas emanadas de los organismos supranacionales y otros que sean necesarios – Herramientas. Varias serían las herramientas utilizables; una clave es el monitoreo de flujos bidireccionales de información entre la organización que centraliza la información y las cooperativas que la aportan y otra el censo cooperativo. ambas con puntos de encuentros para correctivos.

En cuanto a los censos, tienen como objetivo ampliar la información con datos claves y útiles para la formulación de políticas y estrategias como el número de activas e inactivas; asociados y género; nivel socio–laboral de asociados; sector económico; actividades sociales, económicas y ambientales; puestos de trabajo generados; sedes; territorios de acción; otros datos relevantes.

Las mejores fuentes de obtención son las que combinan esfuerzos entre los organismos de integración de las cooperativas y los entes públicos que cubren el espacio muestral de censos
nacionales como el respectivo instituto nacional de estadísticas o en Venezuela su Banco Central, con el apoyo de las respectivas superintendencias u organismos públicos de  supervisión de las cooperativas.

Que un movimiento como el cooperativo gane terreno como concepto y como aportante a lo socio – económico – ambiental de un país con una institucionalidad que lo reconozca y apoye su visibilidad en los SCN, ampliaría la capacidad analítica de la contabilidad nacional sobre las cooperativas al identificarlas y visibilizar cuáles y cuántas son, ubicación, actividades, concentraciones, nichos de oportunidades, aportes según regiones y sectores, y realizar estudios comparativos nacionales e inter–países.

De existir institucionalidad Movimiento Cooperativo – Estado, las cifras económicas pudiesen aportarse a la instancia pública responsable del SCN que, en el caso venezolano, es el Banco Central de Venezuela (BCV). Es de resaltar que, de también existir una Cuenta Satélite de cooperativas o de la Economía Social en este país, ella sería alimentada por el Observatorio y pudiese ser cogestionada según los preceptos de la Constitución Nacional y la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas (LEAC).

– A manera de cierre. 

Demás el señalar que la puesta en marcha de estos Sistemas de Cuentas Cooperativas (SCC) mediante los Observatorios Nacionales de Cooperativas, permitiría la comparación de estadísticas sociales, económicas y ambientales ente movimientos cooperativas y la consolidación de ellas a nivel planetario por los mismos organismos de integración supranacionales como por la misma ACI.

Como se observa, es momento de fortalecer los cooperativismos construyéndoles columnas de resiliencia y de impulsar la visibilidad de sus impactos y contribuciones en sus sectores y espacios, particularmente los de la Responsabilidad Social Cooperativa (RSCoop).

Es propio afirmar como conclusión válida de esta investigación, que el cooperativismo si puede asumirse como referencia válida de desarrollos ¡desde abajo!, desde lo local, desde las propias manos de las personas enfrentando sus problemas, integrando esfuerzos y recursos gracias a la Integración Cooperativa, y que su desarrollo y aportes se corresponde particularmente con los preceptos del Desarrollo Humano.

No es casual entonces, que el próximo primer sábado de julio, se celebre en el planeta el Día Internacional de las Cooperativas establecido mediante Resolución 47/90 del 16/12/1992 a fin de celebrarlo a partir de julio de 1995 en conmemoración al centenario de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) fundada en Londres en 1895. Ya en 1923 el Comité Ejecutivo de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) había recomendado esa celebración.

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