La agricultura familiar llega a las aulas guatemaltecas: la historia de San Marcos y su alimentación escolar
los agricultores de pequeña escala del departamento de San Marcos, al suroccidente de Guatemala, han vivido un proceso de transformación que los ha llevado a convertirse en una base sólida para mejorar la salud nutricional de estudiantes en esa región del país.
Por: FAO
Desde temprano, cada semana, Beverli Rodríguez, agricultora de la Red de Agricultores Tejutlecos, prepara junto a su familia los productos que llegarán a las escuelas de su comunidad en Tejutla, departamento de San Marcos, Guatemala. Su rutina es la de muchas familias agricultoras que hoy sostienen la alimentación escolar en la zona.La experiencia de Beverly refleja un proceso colectivo más amplio: el fortalecimiento de la agricultura familiar como actor organizado y un sistema interinstitucional coordinado capaz de proveer alimentos de calidad, dinamizar la economía local y contribuir de manera sostenida a la nutrición escolar en el suroccidente de Guatemala.
El proceso colectivo no surgió de manera espontánea. En 2015, el Gobierno de Guatemala impulsó el plan piloto “Escuelas Sostenibles”, financiado por el Gobierno de Brasil, a través de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), en el marco del apoyo técnico de la cooperación FAO-Brasil, para establecer una referencia de la implementación de programas de alimentación escolar sostenibles.
Este piloto fue fortalecido por el proyecto “Desarrollo Rural Integral en cinco municipios de la cuenca alta del río Cuilco en el departamento de San Marcos”; que se enfocó en capacitar a pequeños agricultores en procesos productivos, organización empresarial y buenas prácticas agrícolas, para que pudieran integrarse como proveedores del Programa de Alimentación Escolar (PAE).Las iniciativas fueron lideradas por los ministerios de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y Educación (MINEDUC) de Guatemala, con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento de Brasil y Suecia, respectivamente.
Los resultados fueron contundentes. La capacitación técnica permitió a los y las agricultoras garantizar el 50 % de la alimentación de 610 niñas y niños en tres de los cinco municipios de San Marcos que estaban en el plan piloto.Esta evidencia fue clave para que, en 2017, el MAGA presentara al Congreso de la República una propuesta concreta: mostrar que era posible vincular la agricultura familiar a la Ley de Alimentación de Escolar.
Después de la aprobación del Congreso, el MINEDUC involucró a las y los agricultores locales como proveedores del PAE. Para ello, se promovieron las redes de proveedores de la agricultura familiar, se realizaron análisis de mercados y se definieron modelos de negocios viables para pequeños productores.









