«Unidos Somos Imparables»: El Modelo Cooperativo como Ruta para el Desarrollo Rural en Colombia
n un país donde el campo clama por modelos de desarrollo sostenibles e incluyentes, la incubadora empresarial Gestando presenta una alternativa probada: la integración del sector solidario con la producción agropecuaria. Bajo el lema «Unidos Somos Imparables», esta organización lleva más de una década demostrando que el modelo cooperativo es una poderosa herramienta para transformar la vida de miles de pequeños y medianos productores.
En un momento crucial para la economía y el bienestar social del país, el sector cooperativo se erige como un pilar fundamental para el desarrollo rural de Colombia. A través de iniciativas como el evento COPCAM: impacto cooperativo y dignificación del sector rural , líderes y organizaciones del sector buscan demostrar que el modelo cooperativo es la estrategia más viable y efectiva para transformar la vida de miles de familias campesinas.
En una entrevista con GESTIÓN SOLIDARIA, Antonio Salcedo Arellano , director de la incubadora empresarial Gestando, compartió los valiosos aprendizajes de una experiencia de 12 años, respaldada por el gobierno canadiense, que acompañó a más de 50 asociaciones y cooperativas de pequeños productores en 10 departamentos. El resultado de este esfuerzo es el Modelo Cooperativo para el Desarrollo Rural en Colombia (IMPAT) , una hoja de ruta probada para mejorar la calidad de vida de los productores y sus familias.
El Llamado al Sector Cooperativo Financiero
Uno de los puntos clave que destacó Salcedo es la necesidad de un mayor apalancamiento financiero por parte del propio sector solidario. Tradicionalmente, los recursos de las cooperativas de ahorro y crédito se han dirigido a áreas como salud, educación o vivienda. Sin embargo, el director de Gestando hace un llamado urgente para que estas entidades vuelquen su mirada —y su capital— hacia el sector agropecuario.
«Es una alternativa importante que nuestro sector cooperativo financiero dé una mirada hacia el sector agrícola para apalancarlos y generar una dinámica que le permita a esos pequeños productores tener un apoyo, un impulso», señaló. Esto no se limita a otorgar créditos, sino a inversiones directas que permitan, por ejemplo, tecnificar la producción o construir plantas de transformación para agregar valor a los productos.
El poder de la unión: del diagnóstico a la prosperidad
Salcedo explicó que el modelo se centra en ir más allá de la producción, a incluir la transformación y comercialización de los productos. A través de este enfoque, las organizaciones de pequeños productores no solo mejoran sus ingresos, sino que también fortalecen su bienestar social. La experiencia demostró que la unión hace la fuerza, permitiendo que millas de familias campesinas, con la inclusión de jóvenes y mujeres, accedan a mercados estables y dignifiquen su trabajo.
Un ejemplo notable es el de una cooperativa que produce porcinos, la cual ha logrado una producción de 2.000 animales, con planos de multiplicar esta cifra. Este caso ilustra cómo el modelo cooperativo puede generar una dinámica económica sostenida, ofreciendo ingresos estables a los productores y abriendo las puertas a mercados nacionales e internacionales.
Más allá del crédito: la necesidad de inversión productiva
Aunque el sector cooperativo ha sido un actor clave en la financiación de necesidades como salud, educación y vivienda, el director de Gestando hizo un llamado a las cooperativas financieras para que miren hacia el campo. Si bien se reconoce la importancia de los préstamos tradicionales, Salcedo enfatizó la necesidad de que estas entidades actúen como inversionistas directos en proyectos locales. Esto podría incluir la tecnificación de la producción, el desarrollo de procesos de transformación y la creación de canales de comercialización.
El evento COPCAM, que se celebrará el 25 de septiembre, busca convocar a actores clave de los sectores público y privado, incluyendo representantes de Finagro , el Banco Agrario y Forcop , para generar una conversación sobre cómo acelerar el impulso del modelo cooperativo en el sector agropecuario. La meta es demostrar que el sector cooperativo es una estrategia fundamental para el desarrollo del campo, permitiendo que la experiencia de éxito de unas pocas organizaciones se multiplique y beneficie a millas de familias más.
La integración cooperativa, el respaldo financiero y el compromiso del sector público son los ingredientes clave para que el campo colombiano florezca. Con un trabajo conjunto, es posible construir un futuro sólido donde el modelo cooperativo sea la herramienta para alcanzar mejores condiciones de vida y asegurar la prosperidad de las comunidades rurales.
COP CAM: Un Espacio para la Articulación
Para seguir promoviendo este modelo, Gestando realizará el próximo 25 de septiembre su evento anual «COP CAM: Impacto Cooperativo y Dignificación del Sector Rural». Por quinto año consecutivo, este espacio busca congregar a actores clave del gobierno —como Finagro, el Banco Agrario y Forcop— y del sector privado para proyectar conjuntamente el potencial del modelo asociativo.







