/* ]]> */
marzo 29, 2025
Al Día EDITORIAL

Neutralidad política y religiosa del cooperativismo

Esta reflexión es una contribución a los esfuerzos de un grupo de cooperativistas, que se orienta a la generación de un proceso de evaluación y debate sobre la situación presente y futura del movimiento cooperativo colombiano.

Por: Eliécer Bermúdez
Director Corjireh

 

ANTECEDENTES

El tema de la neutralidad es tan antiguo como las ideas sobre la cooperación. Durante el tercer congreso de las cooperativas inglesas (1832), anteriores a la de Rochdale y creadas por el Doctor William King (más de 300 cooperativas de consumo), se aprobó la reconocida resolución que expresa lo siguiente: “como el mundo cooperativo agrupa personas de todos los partidos políticos, se acuerda por unanimidad que los cooperadores en cuanto a tales no se encuentran identificados con ningún dogma religioso, irreligioso o político”.

Más adelante, el movimiento cooperativo británico abandonó en su totalidad esta concepción sobre la neutralidad. Es así como la comisión del Congreso Cooperativo de 1966, no pudo ratificar dichos postulados.

En consecuencia, una sociedad cooperativa puede a su elección escoger la neutralidad o inclinarse por un ideal político o religioso.

Puede afirmarse, por otra parte, que las experiencias del movimiento cooperativo demuestran que es posible tener influencia sobre la política económica en general y en grado notable, sin necesidad de establecer un partido cooperativo o de afiliarse a los partidos políticos existentes.

Adicionalmente, el cooperativismo se presenta, desde su nacimiento, como un movimiento social con un propósito final, modificar la estructura de la sociedad, su conformación clasista y las relaciones de propiedad, producción y servicios, que caracterizan en gran medida la situación social y económica de diferentes países y regiones, por tanto, es incuestionable el contenido
político del movimiento cooperativo.

Los cambios sociales, económicos y políticos que se están presentando globalmente, demuestran que las ideologías se encuentran en el más bajo nivel de los últimos tiempos.

Estamos ad-portas de un proceso electoral, tal vez el más importante en seis décadas, que hace necesario el replanteamiento de muchas formulaciones teóricas y grandes interrogantes para el movimiento, entre las que se señalan:

Abandonar estrategias inapropiadas, como las alianzas con políticos tradicionales y tratar de ser invisibles.

Formular un conjunto de proyectos, prioritariamente productivos, del mismo modo que la distribución y generación de empleo en áreas rurales.

Concertar con el Estado actividades orientados a disminuir índices de pobreza en comunidades vulnerables (vías secundarias, electrificación, medio ambiente, salud, educación).

Recuperar la autonomía, autogestión y la posibilidad del autocontrol del movimiento, como reconocimiento a la mayoría de edad que son más de 93 años del cooperativismo colombiano.

 

Diciembre 2024

 

 

 

Follow Me:

Related Posts

Deja una respuesta