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junio 19, 2024
EN RED INVITADOS

Liderazgo y futuro empresarial

POR: ELIECER BERMUDEZ
DIRECTOR-CORJIREH

 

En mi trayectoria laboral, por más de 30 años, en diferentes sectores económicos como profesor, gerente, consultor, miembro de consejos de administración y de control he trabajado y observado líderes eficaces capaces de movilizar grupos, influir, inspirar y guiar la acción, mediante la aplicación de determinadas herramientas y habilidades directivas. Para el futuro de nuestro país y en particular del sector de la economía solidaria, es necesario reflexionar sobre el liderazgo y clarificar los atributos que deben distinguir a quienes habrán de conducir el movimiento solidario y afrontar los grandes desafíos que esta época histórica de la humanidad y de nuestro sector exige.

Bien sabemos que los líderes aparecen en situaciones difíciles y este es el momento. Lo cual implica la existencia de un proceso de renovación que permita el surgimiento de una nueva generación de gerentes y directivos que impulsen la modernización de la gestión empresarial en el cooperativismo colombiano. No basta simplemente mejorar lo existente, en muchos casos hay que hacer cambios de fondo y superar la inmovilidad y la inercia.

El objetivo del liderazgo es mejorar la calidad de vida de la gente. El sector solidario tiene todo el potencial para participar en forma contundente y exitosa en la superación de la pobreza con acciones dirigidas a la población más vulnerable del país, participando en la solución de problemas sociales económicos y ambientales que nos mantienen en el atraso. La historia es profusa y rica en resaltar los líderes que han propiciado grandes cambios demostrados con sus hechos y ejemplos, uno de ellos, Jesucristo, el gran orientador de la humanidad quien mediante sus parábolas trasmitía poderosos mensajes, llegando de manera sencilla y didáctica a sus seguidores.

Veamos algunas de sus enseñanzas:

 Inspirador y guía para un mundo rápidamente cambiante que demanda nuevas formas prácticas de aplicación.
 Dedicado a su misión, cuya esencia fue enseñarle a la gente un mejor modo de vivir, donde sobresalen su foco y claridad de objetivos.
 No necesitaba justificación externa, su juez era Dios y su propia evaluación objetiva, para el cumplimiento de sus metas.

Los verdaderos líderes se caracterizan, además, por tener una clara visión de sus metas y una orientación hacia la acción. Los verdaderos líderes producen resultados tangibles, no solo grandes ideas o teorías.

Administraba muy bien sus energías. Evitaba fugas de energía – reuniones innecesarias, discusiones inútiles, distracciones, inmiscuirse en los asuntos de los demás.

 Hacia las tareas difíciles. Para lo fácil no se necesitaban líderes.

 Un apasionado de su causa.  No se dejaba paralizar por el temor. Si esperamos a que desaparezcan nuestros miedos para poder comenzar, nunca empezaremos.

 Era un hombre de acción, tomaba decisiones audaces.

 Formó un gran equipo.

 Daba siempre lo mejor de sí, un buen líder le tiene fobia a la mediocridad.

 Gran especialista en darle la vuelta a situaciones muy difíciles.

 Receptivo a las ideas de los demás, confesaba que no se las sabía todas.

 Actuación transparente, nunca hizo juego doble con ninguno.

 Empoderaba a su comité ejecutivo – a los apóstoles daba autoridad y autonomía.

 Sabía muy bien que “nadie gana hasta que no ganemos todos”.

En síntesis, los verdaderos líderes se caracterizan, además, por tener una clara visión de sus metas y una orientación hacia la acción. Los verdaderos líderes producen
resultados tangibles, no solo grandes ideas o teorías.

¿Quién de nuestros dirigentes tiene propuestas atractivas, estrategias innovadoras, proyectos inspiradores? El paternalismo y el fundamentalismo legalista son fórmulas
obsoletas.

 

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