AL DÍA Oscar Bastidas

LA DOBLE DIMENSIÓN ASOCIACIÓN-EMPRESAS DE LAS COOPERATIVAS

Prof. Oscar Bastidas Delgado

Universidad Central de Venezuela.

oscarbastidasdelgado@gmail.com

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En 1995, con motivo de su centenario, la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) formuló una completa y operativa definición de cooperativa en su Declaración sobre la Identidad Cooperativa de su Congreso de Manchester[i], que permite precisar rasgos útiles y una apropiada gestión de estas preciosas organizaciones:

“Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática”.

De esa definición se desprende un primer rasgo: toda cooperativa posee una doble dimensión organizacional: ser Asociación autónoma de persona y Empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática en forma simultánea y dialéctica. El gráfico siguiente facilita visualizar lo afirmado al tiempo que precisa las unidades básicas decisionales y administrativas de cada esfera con sus interrelaciones.

LA DOBLE DIMENSIÓN Y NÚCLEO BÁSICO DE LAS COOPERATIVAS.


Notas.

El gráfico facilita explicar porqué n algunos países pueden cancelarse dos certificados para ingresar a una cooperativa: el de asociación con un monto único que facilite el ingreso y compensar los gastos de quien se asocia en caso de retiro, y el o los de aportación, dependiendo de si la cooperativa realiza una o varias actividades, correspondientes a los montos necesarios para ponerlas en marcha. Las que realizan varias actividades reciben el nombre de multiactivas o múltiples como se les denominan en Colombia y Venezuela respectivamente. En algunos países, caso mexicano, se cancela solo el certificado de aportación.

01.- ACOTACIONES ACERCA DE LA DOBLE DIMENSIÓN.

La doble dimensión pareciera insinuar que las cooperativas concentran sus objetivos sociales en la Asociación y los económicos en la Empresa. Esta afirmación, cierta en alto porcentaje permite afirmar que lo organizacional en ellas es complejo y que la dialéctica entre ambas dimensiones es clave para comprender el doble anclaje que desarrollan en los territorios en que actúan como se observará en el fascículo sobre lo local como base de la intercooperación y la integración.

En cada esfera los asociados establecen órganos o instancias para las decisiones propias de las actividades respectivas. Asi se tiene en la Asociación a la Asamblea General de Asociados que es la instancia obligatoria y de mayor importancia de toda cooperativa y que, salvo excepciones, funciona bajo el principio de “una persona un voto”.

Si la Asamblea General de Asociados opta por conducir la cooperativa mediante instancias jerárquicas formales, una de ella debería encargarse del qué hacer y otra de vigilar lo que se hace y la legalidad de funcionamiento, ambas ubicadas en la esfera estratégica o política.

La instancia responsable del qué hacer puede denominarse Consejo de Administración o Junta Directiva, y le corresponde garantizar la coordinación y el funcionamiento de la empresa; a ella se adscribe la unidad de coordinación general o gerencia, ocupada por una persona o un equipo que se supone garantizará la operatividad deseada, y le seguirían en orden jerárquico pero ya en la esfera empresarial, las unidades operativas de conformidad con el tipo de cooperativa.

La instancia de vigilancia supervisa y controla la legalidad de las actividades de la cooperativa y el cumplimiento de los mandatos de la Asamblea fundamentalmente. Puede recibir varias denominaciones: Consejo de Vigilancia, Junta de Vigilancia, Comisión Fiscalizadora, Junta de Control, Unidad de Contraloría, Comité de Control, Junta de Comisarios o, como en el caso argentino, Sindicatura con un sindico titular y uno suplente o Comisión Fiscalizadora si es un equipo con un mínimo de tres personas.

Por el contrario, si la Asamblea General de Asociados opta por conducir la cooperativa con miras a desarrollar la autogestión, las decisiones estratégicas y las actividades de coordinación y operativas deberían tender a ser realizadas por la totalidad de los asociados, valiéndose para ello del doble proceso Rotación Vertical – Rotación Horizontal, como sucede en los kibbutzim israelitas y en de las Ferias de Lara en Venezuela, ambas experiencias muy ilustrativas de estas modalidades de rotación.

En ambos casos, estructuras jerárquicas o búsqueda de autogestión, las instancias de coordinación actúan a manera de bisagra o enlace entre la dimensión asociativa y la empresarial y son responsables de convertir los sueños en realidades, las estrategias en hechos concretos. En algunos países como Venezuela, ciertas cooperativas no poseen gerencia para así colectivizar positivamente la coordinación de lo operativo; en otros como Colombia, el gerente tiene alta presencia y actúa como representante legal.

En aras del Principio de la Educación, la capacitación para el trabajo y la información, toda cooperativa debería establecer una unidad como comité o departamento de educación responsable de ese importante principio. Lo ideal es que ella se adscriba a la Asamblea y desde lo estratégico cubra la totalidad de la cooperativa, se abra al entorno inmediato y al resto de la sociedad, trabajando en conjunto con el Consejo de Administración en lo concerniente a capacitación para el trabajo y comunicaciones internas.

Es de precisar que una cooperativa puede producir más de un bien o prestar más de un servicio, todos cobijados por la Asociación; si solo produce bienes o solo presta servicios, recibe la denominación de multiactiva o múltiple como se les dice en Colombia y Venezuela respectivamente. Si combinan la producción de bienes con la prestación de servicios reciben la denominación de mixtas. En estos casos, cada asociado decide voluntariamente a cual afiliarse cancelando el respectivo certificado de aportación.

Los valores también se manifiestan de maneras diferentes. La igualdad, referida al goce igualitario de oportunidades por los asociados para decidir y ocupar cargos de dirección, domina en la Asociación y se concreta en el principio “una persona un voto”. La equidad como valor domina en la empresa y se concreta en el reparto de excedentes con base proporcional en las operaciones propias de la cooperativa; por ejemplo, en una cooperativa de trabajo asociado quien produjo el 20% total debería percibir el 20% de los excedentes que la asamblea decida repartir, si no produjo recibirá cero. Igual sucederá en una de ahorro y crédito con el ahorro de cada quien o en una de consumo por lo adquirido, y así en otras.

 

  1. – EL NÚCLEO BÁSICO.

 

Ambas dimensiones se interrelacionan gracias a una suerte de bisagra, Núcleo Básico o instancia de coordinación, responsable de convertir las estrategias propuestas por la Asociación en acciones concretas de la Empresa. Según Dávila[1], de ellas y entre ambas dimensiones se conforma el “Núcleo Básico” integrado por “ los asociados directivos y la gerencia y constituye el colectivo que asume la responsabilidad de la conducción de la cooperativa.

 

Agrega Dávila:

“En este núcleo reside la autoridad y a través de él se realiza la gestión. El binomio gerente – asociados directivos es el responsable de que la cooperativa funcione. El núcleo básico es un espacio donde se ejerce la dirección de la organización, se toman decisiones sobre crédito, se definen programas, planes y proyectos y se apoya el proceso ejecutivo de la gerencia. Este núcleo se ha ido ampliando, en la medida que las cooperativas han pasado de la asamblea ordinaria de asociados a la asamblea por delegados, quedando estas personas integradas a un núcleo básico ampliado, que ejerce la representación de los asociados en la gestión de la cooperativa.

 

En algunos países como Venezuela, numerosas cooperativas carecen de un gerente por lo que esta función recae en el consejo de administración o junta directiva colectivizándose así una función que regularmente es individual; un argumento para ello es “evitar que el poder se concentre en una persona que luego actúa como dueño absoluto de la cooperativa”.

 

[1]Dávila L. de G., Ricardo. (Coordinador) et Al. Informe Final del Comité Académico: “Éxito e innovación en la gestión: Las cooperativas como agentes del desarrollo local “. Unircoop. Nodo Andino. 2004. p.46

[i] Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Declaración sobre la identidad cooperativa. Aprobada en El XXXI Congreso de la ACI, Manchester. Sept. – 1995.

 

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