El renacimiento: El plan para rescatar a la Cooperativa de Cafeteros de Andes Antioquia
Tras años de incertidumbre, procesos de liquidación y nubarrones financieros, la Cooperativa de Cafeteros de Andes Antioquia (Cooperan) comienza a ver la luz al final del túnel. Hernando Loaiza Gallego, agente interventor de la organización, conversó con Gestión Solidaria sobre la hoja de ruta para recuperar la confianza del Suroeste antioqueño y devolverle el brillo a la que fuera la tercera cooperativa más grande de Colombia.
Un nuevo comienzo tras la tormenta El proceso de recuperación no ha sido sencillo. El pasado 19 de diciembre, la Superintendencia entregó oficialmente las riendas a Loaiza Gallego, quien desde el 15 de enero asumió en propiedad la tarea de levantar una organización que estuvo al borde de la desaparición.
La crisis, según explica el ejecutivo, tuvo dos raíces claras: una falta de control institucional y la ambición desmedida de administraciones anteriores que realizaron negocios arriesgados en el extranjero, comprometiendo café que no se había producido.
«Fuimos castigados por eso» , admite con franqueza el agente interventor.
Sin embargo, el panorama actual es de acción. Gracias a un acuerdo de acreedores firmado con bancos particulares y la Federación Nacional de Cafeteros
(FNC), la liquidación se ha levantado.
Los números de la reactivación Pago inmediato: En los próximos 20 días, se desembolsarán $49.000 millones de pesos para saldar deudas con acreedores de cuarta y quinta categoría.
Deuda a largo plazo: el compromiso restante con la FNC se pagará en un plazo de 25 años.
Patrimonio protegido: Loaiza Gallego trae un mensaje de tranquilidad para los asociados: los aportes sociales no se perdieron. La cooperativa cuenta con activos de casi $120.000 millones y un capital total de aproximadamente $79.000 millones.
La ruta crítica: Volver al campo
La verdadera recuperación de Cooperan no está solo en los libros contables, sino en las veredas y corregimientos. El plan de reapertura ya tiene fechas marcadas en el calendario:
1.16 de marzo: Reapertura de puntos de compra de café en Andes y Ciudad Bolívar.
2.Siguientes fases: Activación en Hispania, Betania y Jardín.
3.Servicios integrales: Junto a la compra de grano, se reactivará la venta de insumos y fertilizantes, así como el mantenimiento de maquinaria y básculas.
«Hay un viejo dicho de nuestros abuelos que dice ‘ver para creer’. Yo les digo lo contrario: crean en la cooperativa y verán una organización próspera» , afirma
Loaiza con optimismo.
Recuperar la confianza: El mayor desafío
Para el agente interventor, el «ruido de la calle» y los rumores han sido obstáculos difíciles de sortear. Por ello, el 28 de febrero y el 1 de marzo se realizarán
reuniones masivas en Andes y Ciudad Bolívar para dar la cara a los caficultores y presentar cifras reales. El objetivo para este año es ambicioso pero realista: comprar 8 millones de kilos de café. Aunque esta cifra no representa el punto de equilibrio total, se espera que entre 2027 y 2028 la cooperativa estabilice plenamente su operación, fortalezca sus servicios sociales e incluso retome con fuerza la exportación directa.
Un impacto regional innegable
La salud de Cooperan es, en última instancia, la salud del Suroeste. En los municipios de influencia se producen anualmente cerca de 50 millones de kilos de
café; el hecho de que la cooperativa vuelva a ser un comprador fuerte garantiza que el productor no quede a merced de la especulación del mercado privado.
Con el respaldo de la institucionalidad cafetera y la promesa de un «tinto de excelente calidad» esperando a los asociados, Cooperan busca demostrar que su
esencia humana sigue intacta, lista para volver a ser el gigante que el campo antioqueño necesita, concluyó.









