Cooperativismo como alternativa a la crisis mundial
Una filosofía socioeconómica.
El cooperativismo se presenta como una alternativa resiliente y sostenible ante las crisis mundiales (económicas, sociales y ambientales) debido a su enfoque en las personas sobre el capital. Mientras que los modelos tradicionales suelen priorizar la rentabilidad de accionistas externos, las cooperativas reinvierten sus excedentes localmente, fortaleciendo la economía de sus comunidades.
Por: Claudio Ramírez
escritor y educador cooperativo
República Dominicana
Razones por las que el cooperativismo mitiga las crisis Resiliencia económica Gobernanza democrática.
Sostenibilidad y anclaje territorial.
Seguridad alimentaria y energética: Impacto global actual Presencia masiva Generación de empleo. Para quienes buscan participar en este modelo,
organizaciones como la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) proporcionan recursos sobre cómo el cooperativismo promueve la equidad y la inclusión frente a los desafíos del siglo XXI.
El cooperativismo no es solo un modelo de negocio, sino una filosofía socioeconómica que prioriza el bienestar colectivo, la equidad y la sostenibilidad sobre el beneficio individual. En tiempos de incertidumbre global, su estructura ofrece soluciones concretas a fallos del mercado tradicional.
1. Resiliencia ante crisis financieras y de empleo
A diferencia de las empresas de capital, las cooperativas han demostrado una capacidad superior para retener empleos durante recesiones.
Flexibilidad laboral: Los socios-trabajadores pueden decidir colectivamente ajustes temporales para evitar despidos, priorizando la supervivencia de la fuente de ingresos común.
Banca Cooperativa: Durante la crisis financiera de 2008, los bancos cooperativos mostraron mayor estabilidad que los bancos comerciales, ya que no dependen de la especulación externa y mantienen sus activos vinculados a la economía real de sus miembros.
Cifras de impacto: En España, tras el crash de 2008, las cooperativas perdieron ocho puntos menos de empleo que el resto de las empresas.
2. Contrapunto al modelo capitalista actual
Frente a desafíos como el cambio climático y la inseguridad alimentaria, el cooperativismo actúa como un motor de cambio sostenible:
Anclaje territorial: Al no estar motivadas por la «fuga de capitales» , las cooperativas reinvierten sus excedentes en la misma comunidad, fomentando el desarrollo local y servicios públicos fortalecidos.
Sistemas agroalimentarios: Son piezas fundamentales para la agricultura familiar, permitiendo que pequeños productores accedan a mercados globales, reduzcan riesgos y mejoren sus ingresos equitativamente.
Soberanía energética: En países como Argentina, el 60% de la energía es gestionada por cooperativas, facilitando transiciones energéticas locales más justas.
3. Impacto Global y Ejemplos de Liderazgo El modelo cooperativo genera empleo para 280 millones de personas (10% de la población activa mundial).
Corporación Mondragón (España): Es el mayor grupo cooperativo industrial del mundo, con casi 80,000 empleados y facturaciones superiores a los 12,000 millones de euros.
Amul (India): Reconocida como la cooperativa número 1 en términos de PIB per cápita, transformando la industria láctea mediante un ecosistema inclusivo.
Presencia en Latinoamérica: Organizaciones como Coomeva (Colombia) y Caja Popular Mexicana (México) lideran en servicios financieros y sociales, reduciendo la brecha de inclusión en la región.
4. Reconocimiento hacia el futuro
La ONU ha reafirmado la relevancia de este modelo al declarar el 2025 como el Año Internacional de las Cooperativas. Este impulso busca consolidar a las cooperativas como aliadas estratégicas para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), promoviendo una economía que no «desarraigue» a las personas de sus territorios.









