Jóvenes y Cooperativismo: ¿Cómo seducir a la Generación Z y los Millennials hacia la solidaridad financiera?
El dilema de las cooperativas: mucha historia, poco futuro juvenil.
Por: Misael Chaves Leitón
Gerente de Cobros Datavox / KO360
Costa Rica
El cooperativismo ha sido históricamente un refugio financiero y social para miles de familias en Colombia y América Latina. Desde mediados del siglo XX, estas organizaciones han facilitado acceso a crédito, salud, vivienda y educación en comunidades donde la banca tradicional no llegaba.
Sin embargo, el movimiento enfrenta un riesgo claro: al reto del relevo generacional. Informes de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y la Unión Europea (2021) advierten que el promedio de edad en la mayoría de las cooperativas es alto, y que los jóvenes apenas participan en órganos de decisión.
Si no hay relevo, la sostenibilidad de las cooperativas se pone en juego.
La desconexión: cooperativas versus nuevas generaciones
La brecha no está en los valores, sino en la forma de comunicar y ofrecer servicios. Según la ACI (2021), los jóvenes sí valoran la solidaridad y la economía colaborativa, pero no ven a las cooperativas como un vehículo moderno ni visible.
En paralelo, cifras del Banco Mundial (2022) muestran que la inclusión financiera temprana —mediante productos responsables y educativos— es clave para construir un historial crediticio sano. Sin embargo, muchas cooperativas aún carecen de productos diseñados para el segmento juvenil, lo que deja espacio a fintechs y bancos digitales (Lo cual no está mal, mientras que la ventaja que tomen no sea abismal).
Lo que sí atrae a los jóvenes
La generación Z y los millennials buscan propósito, inmediatez y participación. Prefieren organizaciones que: Tengan un impacto social y ambiental real.
Ofrezcan experiencias digitales rápidas y autogestionables.
Les permitan ser socios con voz y voto, no simples clientes.
Les muestren historias auténticas de transformación. Estrategias con futuro: de las redes sociales al liderazgo juvenil En Colombia, algunas entidades han empezado a cambiar. Ya existen varias Financieras y Fundaciones de Ahorro y Crédito que están lanzando programas de educación financiera para jóvenes con énfasis en ahorro programado y crédito responsable, logrando disminuir la
mora en créditos de primera vinculación (Banca de las Oportunidades, 2018).
La hoja de ruta se resume en cinco puntos:
1.Dar liderazgo real a los jóvenes: comités con voto y participación en decisiones estratégicas (Confecoop, 2023).
2. Comunicación moderna y digital: contenidos breves y visuales en TikTok, Instagram y YouTube.
3. Innovar en productos: microcréditos estudiantiles, seguros accesibles y ahorro universitario (Banco Mundial, 2022).
4.Educación financiera práctica: talleres gamificados y simuladores basados en metodologías como Your Money, Your Goals Toolkit (CFPB, 2015).
5.Mentoría entre pares: jóvenes embajadores que den testimonio de su experiencia cooperativa.
El impacto en las composiciones de mora Uno de los puntos menos discutidos pero más relevantes es el impacto que puede tener la incorporación de jóvenes al sistema cooperativo en los indicadores de mora.
Cuando los jóvenes se convierten en socios y acceden a su primer crédito con acompañamiento educativo, el efecto es doble:
1.Se fortalece la base social y financiera de la cooperativa.
2. Una mayor participación juvenil significa más aportes de capital, más operaciones y más diversificación en la cartera.
3.Se reduce la probabilidad de sobreendeudamiento.
4. Programas de educación financiera y productos diseñados con montos moderados permiten que los jóvenes gestionen mejor sus obligaciones







