Sindicatos del sector cañero alertan sobre riesgo laboral y productivo por el cambio en la fórmula del etanol
La propuesta del Gobierno de cambiar la fórmula del Ingreso al Productor, tomando precios internacionales, enciende las alarmas en el sector cañero, palmero y panelero. Más de 30 mil empleos directos estarían en riesgo, además de los ingresos de 350 mil familias paneleras en todo el país.
Con el objetivo de modernizar el esquema de precios de los biocombustibles, el Gobierno Nacional anunció un proyecto de resolución que modifica la metodología para calcular el Ingreso al Productor (IP) de etanol y biodiésel, ajustándola a los precios internacionales. Sin embargo, el sector cañero advierte que la medida podría tener graves consecuencias económicas, sociales y ambientales.
Hasta hoy, el valor del etanol en Colombia se define con base en la referencia internacional del azúcar, y el del biodiésel en el del aceite crudo de palma. La nueva fórmula propone usar el Precio Paridad (PP) de los biocombustibles en mercados como Estados Unidos y Europa, ajustado por costos logísticos y arancelarios. Según el Ministerio de Minas y Energía, esto permitiría alinear los precios con estándares globales y aliviar la presión sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Pero los trabajadores y sindicatos de la agroindustria de la caña, la panela y la palma consideran que esta decisión desconoce los costos reales del mercado nacional, teniendo en cuenta que producir etanol en Colombia cuesta en promedio 3 dólares por galón, mientras que en Estados Unidos el costo es de 1,5 dólares, gracias a subsidios y economías de escala.
De acuerdo con los sindicatos de trabajadores, adoptar precios externos pondría en riesgo más de 30 mil empleos directos e indirectos y la sostenibilidad de las destilerías nacionales, advirtieron los voceros sindicales. Según la declaración conjunta de las organizaciones la medida también afectaría a futuro la estabilidad de más de 286 mil puestos de trabajo en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Risaralda, y podría incrementar la producción de azúcar, generando efectos negativos en la cadena panelera que sustenta a más de 350 mil familias en zonas rurales.
A esto se suma el impacto sobre 10 mil productores de palma en Santander, sin contar a los de Cesar, Meta, Tumaco y otros departamentos con importante vocación palmera. De igual forma, el sector panelero de 22 departamentos, entre ellos Antioquia, Cundinamarca y Boyacá, también se vería afectado por el desplazamiento de precios y la reducción de la demanda de caña para etanol.
Los sindicatos solicitaron al Gobierno Nacional reversar el proyecto de resolución o, en su defecto, establecer medidas concretas de protección al empleo y la competitividad del sector. También alertaron que la propuesta de incluir IVA a los biocombustibles y aumentar el impuesto al carbono agravaría el impacto sobre los hogares y las regiones cañeras del país.







