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En EEUU el cooperativismo es fundamental en sectores tan estratégicos como el servicio de electricidad para las comunidades, los servidores públicos reciben sus pagos y tienen ahorros a través de estas entidades, sin embargo, el grueso de la población desconoce que sus transacciones son realizadas en empresas solidarias.

Amy Cougghenour Betancourt, CEO Ncba Clusa, destacó que el trabajo de formación y difusión del modelo cooperativo en EE UU está a cargo de las empresas debido al gran tamaño de su país y los costos que implicaría una campaña de marketing nacional.

La última medición realizada por Gallup, en los Estados Unidos, demostró que, aunque 100 millones de habitantes de ese país tienen un contacto directo o compran servicios y productos de una cooperativa, desconocen en qué consisten este tipo de entidades.

La situación no es ajena a lo que sucede en el resto del planeta, donde a pesar de los esfuerzos de los organismos internacionales de representación y las marcas que agrupan a los productores, la imagen cooperativa o de economía social se encuentra relativamente oculta en cuanto a los mercados se trata.

Uno de cada tres norteamericanos recibe servicio de las empresas asociativas, Es así y como ejemplo, el 75 por ciento del servicio eléctrico rural en EEUU es suministrado por empresas locales, lo que equivale al 12 por ciento de la energía total de ese país. Mientras que casi la totalidad de las agencias estatales desembolsan sus nóminas en las Credit Union, cooperativas con actividad financiera, que para muchos estadounidenses son equivalentes a sus bancos locales.

Amy Cougghenour Betancourt, Ceo National Cooperative Business Asocciation Clusa International – Ncba Clusa, destacó que en el momento de preguntar a los ciudadanos sobre qué es una cooperativa se evidencia el desconocimiento de los detalles sobre este tipo de empresas. Sin embargo, tienen un buen concepto de lo que es una cooperativa, más aún cuando identifica alguna cercana. Es ahí cuando expresan el reconocimiento a la buena imagen de la empresa.

El 70 por ciento del público encuestado reportó que sí tiene confianza en el modelo cooperativista, ya sabiendo lo que es, que los dueños son los miembros, que son regidas por los principios cooperativos. Otro grupo equivalente respondió que sí utilizaría una cooperativa si tuviera una opción”, dijo.

La ejecutiva de la Ncba Clusa, organización fundada hace 100 años, destacó que basándose en esta información se evidencia que es necesaria una mayor formación al público sobre qué se trata este modelo. Esta labor también se debe dirigir hacia el Congreso y la Administración de los EEUU, “porque la gente cuando sabe lo que sí es el cooperativismo entonces lo apoya”, agregó.

La invisibilidad de las empresas y el modelo cooperativo es algo que está en manos de las mismas empresas y sus directivos contrarrestan. “Es un modelo que por el contrario sí es muy conocido en otros países como Colombia, donde todo el mundo sabe lo que es una cooperativa, pero en mi país no es así”, dijo.

El trabajo en EEUU se debe centrar en tener una campaña de formación pública más fuerte y poder educar a la población. Entre tanto se aprecia que dentro de los grupos de congresistas que comprenden el modelo cooperativo se aprecia un respaldo importante. Ellos conocen las cooperativas financiera y agrícolas especialmente lo que se demuestra con apoyos de las diferentes vertientes políticas, no partidistas, “es un apoyo bipartidista”, dijo.

Al cierre del primer trimestre, la agencia responsable del Censo en EE UU (United States Census Bureau) determinó, por primera vez en dos décadas, reintroducir una pregunta sobre cooperativas, lo que permitirá determinar buena parte del perfil de los negocios y recopilar datos importantes para el desarrollo del sector, explicó Amy Cougghenour Betancourt.

Las ventajas

En cada entidad hay una oficina de una Credit Union que presta servicio a los funcionarios. Estas empresas tienen mejores condiciones y hasta productos para sus asociados que en la banca tradicional, sin embargo, son pocos los asociados o usuarios que conocen qué tipo de empresa lo está atendiendo y sobre esto debemos enfocar nuestros esfuerzos si queremos posicionar más el modelo cooperativo, explicó la funcionaria.

Otro tipo de empresas son las que dan servicio al consumo. Por ejemplo, en supermercados y en otros tipos de productos, donde los consumidores son los propietarios y por cada compra que realicen reciben un reembolso de lo que pagó al final.

De igual manera muchas empresas de seguros que son cooperativas, con buenos productos y servicios con los que compiten con gran solvencia omiten decir que son cooperativas, aunque el público los prefiere abiertamente.

Con este tipo de situaciones, el trabajo de marketing para posicionar el cooperativismo desde el momento de entrada de los nuevos asociados y de dar la información a quienes ya pertenecen a estas empresas es fundamental para poder alcanzar un reconocimiento nacional y la ampliación de un marco legal que se ha ido extendiendo estado por estado para promover y regular la actividad cooperativa respetando sus características esenciales, concluyó Amy Cougghenour.

En EE UU hay 40.000 cooperativas, que generan dos millones de puestos de trabajo y suman ventas por 652 mil millones de dólares, con activos por tres trillones de dólares.

“Buena parte del trabajo de los indocumentados, la mayoría latinos, en EE UU se ha ido generando a través de cooperativas, lo que permite un cierto grado de protección para los trabajadores con menor capacidad”: Amy Cougghenour Betancourt.

 

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