logo


La transparencia, la visión estratégica, la responsabilidad, la igualdad de los accionistas (Asociados) y la responsabilidad social. Sumado esto a una base sólida de planeación estratégica, en materia de rendición de cuentas, de la responsabilidad que están tratando. A partir de ahí se deben buscar los perfiles idóneos que que permitan tener las competencias necesarias de los directivos de una cooperativa, afirmó Victor Magallanes González, director de Relaciones Institucionales de la Caja Popular Mexicana.

Es evidente que la administración al tener la responsabilidad de los recursos de los asociados, lo que implica la rendición de cuentas, compromete a que se tenga un perfil profesional por parte de los directivos y administradores de las cooperativas. Para lo anterior se deben desarrollar procesos de selección mucho más estrictos, incluso estos deben ser aplicados dentro de los procesos de las asambleas, insistió el ejecutivo.

Los conocimientos, competencias y actitudes de quienes son delegados por los asociados para que los representen al final determinarán buena parte del éxito de la actividad social y empresarial de la empresa solidaria. Agregó.

Victor Magallanes advirtió que debe existir un equilibrio entre la búsqueda de resultados del ejercicio empresarial y la parte social que busca satisfacer las necesidades de los asociados. Estas amenazas son mucho más evidentes en las cooperativas con una actividad financiera.

Ninguno de los dos extremos son adecuados, si se busca mucho satisfacer lo social, se podrían perder parámetros y principios necesarios para la supervivencia de la empresa al largo plazo.

Para alcanzar estos objetivos se debe establecer un adecuado plan estratégico, trabajado de manera conjunta con el director general para que estos, los directivos se apropien y adueñen de la estrategia general por periodos que deben ser de tres a cinco años. Pero aquí lo importante es comprender cada uno de los pasos para alcanzar los objetivos, con un seguimiento permanente.

Magallanes destacó que es necesario un alto estándar en la formación de los representantes de los asociados, para que comprendan con las calidades necesarias, mes a mes y año a año medir de manera oportuna el grado de avance de los objetivos a cargo del director general. En este sentido la correcta interpretación de los indicadores financieros, pero a la par integrar y estructurar herramientas en la parte social.

El mapa

Para evitar dispersiones o el no logro de los objetivos es necesario desarrollar un mapa estratégico que fije las acciones y metas. Al final , lo más claro es lo más transparente”, dijo.

Con esta hoja de ruta, se fija que quiere, cuándo, como y en que tiempo quiere la cooperativa alcanzar sus objetivos. Adicionalmente el mapa estratégico permite determinar los indicadores, las metas y las iniciativas para hacer del trabajo cotidiano una labor , incluso, mucho más fácil.

Al final la administración estará rindiendo cuentas al Consejo de administración conforme a los compromisos asumidos por esta ante el consejo de administración, y esto le permitirá a todos los mantener una buenas reglas de juego.

“No hay que inventar el hilo negro a cada momento, o permanentemente dar virajes a iniciativas que son impuestas por la dirigencia o por la estructura operativa, lo que al final hará ruido al plan estratégico y nos vamos perdiendo en el bosque”, dijo.

La ruta de largo le permite a las administraciones autonomía sin la intervención de los Consejos de Administración en los planes operativos, su monitoreo no debe representar una intervención de estos Consejos en las decisiones cotidianas de la cooperativa, insistió Magallanes.

Pecados

Victor Magallanes se mostró partidario de procesos más estrictos impuestos por organismos de control externos del Gobierno, para llevar a estándares de mejor condición a las empresas solidarias.

Uno de los puntos que debería contemplar las practicas de buen Gobierno son los tiempos, períodos en los cuales se pueda desempeñar un directivo. “Que haya un período o uno más para que continúen pero desde ahí debería haber mecanismos que impongan determinados candados que impidan su participación por tres o más periodos consecutivos” dijo.

Al darle frescura a la organización y permitir el ingreso de nuevos directivos se protege la parte democrática- “ si no abrimos los canales de participación siempre serán los mismos directivos, lo que no de por sí está mal, pero esto permite también incluir a las nuevas generaciones”, dijo.

Estos mecanismo pueden dar frescura de pensamiento y permitir que las cooperativas se proyecten para nuevos años, claro todo sin desconocer la experiencia. “ debe ser una mezcla de juventud y experiencia, se deben tener los reglamentos adecuados, la normatividad y procedimientos , que den la claridad a la ruta mejor para que cada uno cumpla su rol dentro de la institución”., concluyó.

Victor Magallanes González director de Relaciones Institucionales de la Caja Popular Mexicana señaló que aunque las cooperativas viven reclamando una mayor participación de la base de asociados los mecanismos para pertenecer a la dirigencia son cada vez más reducidos lo que evita una rotación permanente de la misma.

Deja una respuesta