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“Las empresas son un reflejo de la sociedad y las de la economía social no se quedan atrás. a pesar de los grandes avances, todavía se aprecian comportamientos que relegan a las mujeres para acceder a los cargos de relevancia”, Xiomara Núñez, directora regional de Género de la ACI.

Sería poco lógico que en empresas que se rigen por una profunda filosofía social, donde se dan reflexiones continuas sobre la igualdad de sus integrantes, todavía se aprecien casos de iniquidad para las mujeres. La reflexión fue presentada por la presidente del Comité Mundial de Equidad de Género de la ACI, María Eugenia Pérez.

La ejecutiva, advirtió que practicas sociales, muy sutiles y de las cuales pocos se dan cuenta, todavía se siguen presentando para frenar el ascenso de las mujeres a los cargos de mayor nivel dentro de las organizaciones cooperativas y solidarias.

María Eugenia Pérez destacó como desde los procesos de selección para los cargos directivos y ejecutivos se empieza a cuestionar, no la idoneidad de la postulante, si no la de factores como su compromiso familiar, ante los hijos, la pareja o las características fisiológicas propias de su sexo, como si estos fueran impedimentos para ejercer con destreza su cargo o afectara el cumplimiento de la agenda a la que se deba someter.

El trabajo desde el organismo internacional busca evidenciar y romper los paradigmas que desde la cotidianidad, reducen la participación femenina en los cargos de dirección y representación y que imponen el “techo de cristal” en el funcionamiento cooperativo.

Adicionalmente, cuando se logra superar la designación y la mujer alcanza un cargo de relevancia, este es devaluado por su pares hombres, quienes recurren a reglamentaciones internas para restar importancia al honor generado por el cargo, un permanente cuestionamiento a sus decisiones, una reducción del salario u otros factores de sus ingresos, como vehículos, combustibles, gastos de representación también son afectados, contrario a si el cargo fuera asumido por un hombre.

Las Naciones Unidas sostienen que el ingreso de una mujer es 19 por ciento inferior al de un hombre que ejerza su mismo cargo, explicó Xiomara Núñez, directora regional de Equidad de Género de la ACI.

La Dominicana, que lidera la más grande cooperativa de enfermeras de su país, destacó como desde la designación para la representación de un delegado cooperativo a un evento cualquiera se ejercen procesos de control social con comentarios tan simples como: – “Doctora y sus hijos con quien los va a dejar”. – Lo que pareciera algo cotidiano e ingenuo empieza a desarrollar dentro de las organizaciones imaginarios que impiden el desarrollo profesional de las mujeres que reclaman el reconocimiento a sus capacidades profesionales.

Los ejemplos, aunque parezcan un poco anecdóticos, son el reflejo de como la mujer es relegada constantemente para ejercer los altos cargos dentro del cooperativismo. También en lo numérico es evidente que la representación femenina en estos cargos es mínima dentro de los gobiernos de las empresas solidarias. Aunque cada vez se habla más del tema, todavía hay mucho camino por recorrer coincidieron las dos ejecutivas que lideraron la mesa del Comité Regional de Equidad de Generó Realizado en Cali el pasado mes de Mayo.

Manteniendo la esencia

En algunos casos para poder abrirse camino en un mundo regido por hombres muchas mujeres tienen que renunciar a su feminidad y asumir posturas de poder más agresivas. Claro esto no se da en todos los casos, pero también forma parte de las barreras impuestas por un modelo machista señalaron las directivas.

“ En el mundo después de la designación de varias mujeres como jefes de Estado, la tendencia de los últimos años muestra un retroceso en este sentido. Se podría hablar des tres o cuatro mujeres presidentes, lo que demuestra que la falta de equidad de género se da en todos los continentes, incluso en las sociedades más desarrolladas. Todo esto porque venimos de una cultura donde hemos empoderado más la figura masculina. Entonces no se trata de perder nuestro rol, nuestra feminidad, nuestra naturaleza”. ” dijo María Eugenia Pérez.

El trabajo ya se inició, con el se deben romper esos paradigmas incrustados en un modelo patriarcal, del cual incluso los jóvenes son reproductores en su cotidianidad con expresiones que evidencian desde el manejo del lenguaje, las canciones, los deportes, hasta roles que advierten un aparente retroceso en la equidad de género concluyeron María Eugenia Pérez y y Xiomara Núñez.

María Eugenia Pérez y y Xiomara Núñez cuestionaron como desde la cotidianidad se implementan mecanismos para evitar el ascenso de las mujeres a los altos cargos directivos de las empresas cooperativas.

“Los procesos de selección para los altos cargos deben realizarse por competencias y no por percepciones, lo que muchas veces frenan la participación femenina, pero si la mujer es escogida debe recibir la misma remuneración que si el caro fuera asumido por un hombre” Xiomara Núñez.

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